Recientemente, la Sociedad Portuguesa de Neuropediatría (SPN) emitió un documento explicando algunas de las prácticas que se deben evitar en los más jóvenes, en relación con la tecnología, así como algunos riesgos. En un documento oficial de la entidad en cuestión se menciona que se han notado importantes impactos asociados a las pantallas.
Estos apuntan a “riesgos no despreciables”, ya que no es aconsejable una exposición excesiva a la tecnología, especialmente en los niños más pequeños. Por ello, destacamos los peligros enumerados, cuáles son los más importantes a tener en cuenta.
1. Una vida más sedentaria
El primer punto que toca SPN tiene que ver con el uso de la tecnología para fomentar un estilo de vida más sedentario. Como se menciona en el documento oficial, adquirir este tipo de hábitos puede obstaculizar el desarrollo motor del niño, lo cual, naturalmente, es algo que se debe evitar.
Por el contrario, la Sociedad Portuguesa de Neuropediatría aconseja invertir más tiempo en juegos tradicionales, ejercicio físico y otro tipo de actividades manuales.
2. Menos capacidad de concentración
Otro punto mencionado tiene que ver con la reducción de la capacidad de atención útil. La SPN advierte del mayor riesgo de desarrollar conductas de hiperactividad y déficit de atención.
En el mismo sentido, también se destaca la creciente dificultad para “gestionar la adversidad y afrontar los momentos de aburrimiento”. Como resultado, uno de los efectos puede ser una mayor dificultad para tener momentos de creatividad.

3. Menos tiempo de interacción social
Especialmente en la infancia, la interacción social es fundamental para desarrollar las habilidades sociales e incluso el habla. Por ello, el SPN señala que el hecho de que un niño tenga contacto con la tecnología desde temprana edad significa que puede retrasar el lenguaje.
Además de esto, acostumbrarse a los gadgets también fomenta el desarrollo de “comportamientos sociales evitativos”. La entidad en cuestión destaca que el peligro es mayor cuanto más pequeño es el niño.
4. Vista cansada
En cuarto lugar, también se menciona la mayor propensión a sufrir problemas oculares. Dentro de este lote, se encuentran síntomas como sequedad ocular, visión borrosa, miopía o incluso dolor de cabeza.
5. Menos calidad del sueño
Especialmente para los niños, otra advertencia es sobre el contacto con la tecnología antes de ir a dormir. Según la misma fuente, esto, especialmente por la noche, hace que la calidad del sueño se vea afectada.
Esto sucede debido a los estímulos y la luz azul que emiten los dispositivos. SPN advierte que esto puede inhibir la producción de melatonina, la hormona del sueño.

6. Puede generar perturbaciones
Finalmente, el documento también menciona los peligros de las redes sociales, como forma de establecer, desde edades tempranas, vínculos de comparación con el propio niño.
“Muchas de las aplicaciones y contenidos de las redes sociales aumentan el riesgo de que los niños se vean físicamente inferiores a las imágenes que ven (a menudo manipuladas y con filtros), lo que conlleva un mayor riesgo de sufrir trastornos alimentarios, depresión y ansiedad” – puede leerse en el comunicado.

