Cuando realizas una operación en el cajero automático, la máquina te pregunta: “¿Quieres el recibo?”. A menudo decimos «No» para evitar tirar basura. Pero el gran peligro está en decir «Sí» y, fuera de distracción, olvídalo en la terminal. Sin embargo, esta hoja de papel no es sólo la información de su cuenta, es el arma elegida en un esquema de fraude simple pero efectivo conocido como el “Estafa de recibo olvidado”. Descubra cómo funciona este truco del recibo en los cajeros automáticos y cómo puede protegerse de este peligro invisible.
Recibos en máquinas Multibanco: el cebo perfecto
Lo que sucede es un acto intencionado de manipulación psicológica y social:


Preparación: dejar el “trofeo”
El defraudador (o un cómplice) realiza un retiro o consulta de saldo y dejar visible el recibo de la transacción en la terminal de Multibanco.
Lo que muestra el talón: El saldo, hora y lugar de la transacción. Esta cuenta funciona como trofeo que llame la atención de quien venga después.
El cebo: despertar la curiosidad
Cuando usted (la víctima) se acerca a la máquina, ve el billete. Entonces el instinto natural es mirarlo. Sin embargo, cuando hace esto, lee un saldo (real o manipulado) y asume que alguien acaba de realizar una operación.
El llamado de ayuda
En ese momento se acerca un cómplice del estafador haciéndose pasar por la persona que olvidó la tarjeta o tuvo algún problema. La historia es casi siempre la misma:
«¡Mi tarjeta ha sido bloqueada y necesito urgentemente hacer una pequeña transferencia (1€, 2€, 5€) para desbloquearla! ¿Me puedes ayudar a hacer esto con tu tarjeta?»


La prueba de vulnerabilidad
La solicitud de un transferencia de bajo valor es la clave de la estafa. El estafador no se centra en 1€ o 2€; el esta haciendo un prueba.
- Al aceptar e introducir tu tarjeta y código demuestras que eres una persona útil y vulnerable a la manipulación.
- Es el inicio de un camino de manipulaciones que rápidamente puede escalar hasta la entrega de más dinero, la revelación de códigos o la autorización de otras operaciones más serias, convencidos de que estás ayudando.
Moraleja de la historia: lo digital es tu defensa
El riesgo de los recibos impresos es tan real que la mejor protección es renunciar a ellos en favor de la seguridad digital:
1. Deje de utilizar papel cuando pueda
Siempre que sea posible, al final de la operación, elija la opción de no imprimir el recibo. Al hacer esto, no dejas rastro físico en el terminal. Por supuesto, para algunas operaciones es importante pero para otras realmente no merece la pena.
2. Si tiene que imprimir recibos en cajeros automáticos, destruya
Si por alguna razón necesita el recibo (por ejemplo, para fines contables), adopte una de dos reglas:
- Ponlo en tu bolsillo inmediatamente.sin consultarlo in situ.
- Rómpelo en pedazos pequeños y tírelo a la basura, asegurándose de que el saldo y la hora no sean visibles.


3. La prueba segura es digital
No necesitas el recibo para tener pruebas. Tu mejor prueba está en tu aplicación bancaria.
- Abre el aplicación y consultar el Historia del movimiento o Pagos.
- Allí encontrará la prueba oficial con el ID de transacción (NSU), el Fecha/Hora y el Cantidad—todo lo necesario en caso de disputa.
Importante: Nunca, bajo ningún concepto, aceptes ayuda de desconocidos para realizar operaciones en el cajero, ni aceptes realizar una transferencia, por pequeña que sea, para “ayudar” a alguien a desbloquear su tarjeta. Cancela la operación y busca otro terminal.
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