Su automóvil siempre está en acción, ya sea parado en un semáforo o circulando a alta velocidad en una carretera. Muchos de estos procesos involucran reacciones químicas esenciales para el funcionamiento del vehículo, pero potencialmente peligroso para la salud humana. Aquí es donde entra el sistema de escape: es responsable de canalizar los gases resultantes de la combustión fuera del automóvil, asegurando la seguridad de los ocupantes. Al igual que cualquier sistema que transporta líquidos o gases, el sistema de escape no es inmune a las fallas. Pero, ¿cómo puede averiguar si hay problemas en el escape de su automóvil?
Cómo averiguar si hay problemas en el escape de su automóvil
Problemas comunes en el escape y cómo identificarlos
Hay varios signos que indican posibles problemas en el sistema de escape. Por ejemplo, diferentes tonos de humo pueden revelar diferentes fallas. Los problemas pueden surgir en cualquier punto, desde el cabezal del motor hasta el extremo del tubo de escape.
Para detectar un escape, hay algunas estrategias simples que puede usar. Si no nota hilos o extraños, tenga en cuenta las zonas con acumulación de hollín en los tubos; esta es una señal de escape clara. Un aumento repentino en el ruido del escape o la iluminación de la luz del motor en el panel también es indicios a considerar.


Otra técnica práctica implica cubrir el tubo de escape con un paño grueso (con el motor en funcionamiento). Esto puede obligar al aire a salir por cualquier grietas en el sistema, facilitando su detección. Es útil hacer esta prueba con la ayuda de otra persona: mientras uno abofetea el escape, el otro observa o escucha. Si necesita más precisión, rocíe agua jabonosa en las articulaciones y tubos: la aparición de burbujas revela la ubicación del escape.
Pequeñas escapadas pueden tener una solución simple, pero no siempre
Si el escape está en una unión entre componentes, como el coleccionista y el cabezal del motor, o por el catalizador o el silenciador, apretar los tornillos puede ser suficiente.
Para las grietas de tubería pequeñas, puede aplicar una solución provisional: limpiar y lijar el área afectada, aplicar un adhesivo epoxi y cubrir con cinta de escape. Sin embargo, esto es solo una medida temporal. El tubo debe reemplazarse lo antes posible. Si las fugas son extensas o múltiples, será mejor cambiar la parte dañada.
En el caso de fugas en las juntas o colector, el procedimiento es eliminar los tornillos, limpiar bien el área con un cepillo de metal e instalar una nueva junta. Cuando el problema está en el catalizador, el tubo o el silenciador, puede ser necesario reemplazar estos componentes por completo. Para aquellos que tienen una experiencia y herramientas básicas de taller, este tipo de reemplazo es generalmente simple.


Las consecuencias van más allá del ruido
Las escapadas en el escape no son solo incómodas, pueden ser peligrosas. Los gases como el monóxido de carbono pueden infiltrarse en la cabina del vehículo y causar graves riesgos para la salud, desde mareos y náuseas hasta la pérdida de conciencia y, en casos extremos, la muerte. Otros contaminantes mal filtrados pueden causar problemas respiratorios, hipertensión e incluso accidentes cardiovasculares.
Además, el automóvil puede sufrir daños graves. Un escape cercano al colector puede causar sobrecalentamiento del motor y daños internos. Los sensores de oxígeno pueden proporcionar lecturas incorrectas, lo que afecta la eficiencia del combustible y la estabilidad del ralent. El catalizador puede volverse ineficaz, aumentando las emisiones y puede conducir al fracaso en la inspección periódica obligatoria.

