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La televisión gratuita en Portugal está perdiendo terreno de forma rápida e irreversible. Los datos más recientes de ANACOM, referidos al año 2025, revelan un escenario donde la Televisión Digital Terrestre (TDT) es cada vez más un espejismo para la mayoría de familias. Optan masivamente por servicios de pago de DIGI, MEO, NOS y Vodafone para tener entretenimiento en casa.
Sólo el 6,3% de las familias portuguesas utiliza únicamente la TDT
El informe sobre los medios de acceso a la señal de TV revela que Sólo el 6,3% de las familias portuguesas utilizarán exclusivamente la TDT en 2025. Este valor supone una caída de 1,1 puntos porcentuales respecto al año anterior y confirma la tendencia de abandono del servicio gratuito que permite ver canales generalistas sin pagar una cuota mensual.
El acceso exclusivo a la red terrestre alcanzó en 2016 el valor más bajo desde que se recoge este tipo de información. La realidad es que 89,2% de las residencias principales en Portugal ya dependen de un distribución de señal de suscripción.
El dominio de los operadores es abrumador y la entrada de nuevos competidores ha sacudido aún más este mercado, en un momento en el que DIGI no ha bajado los precios para 2026, pero era el único de los principales operadores. La TDT, incluso si se considera en uso simultáneo con servicios de pago, está presente sólo en el 22,7 por ciento de las viviendas habituales.
Incluso en casas de vacaciones o segundas residenciasdonde tradicionalmente la TDT tenía más fuerza para evitar costes fijos mensuales, el escenario es a la baja. Acerca de 43,1% de estos hogares mantuvo el acceso libre en 2025. Se trata de una cifra inferior al 46 por ciento registrado en 2024. Ya hay 1,5 millones de televisores conectados a la red terrestre en todo el territorio, lo que supone un descenso del 1 por ciento en el número de equipos activos en esta tecnología.
Norte y Centro mantienen mayor fidelidad a la TDT
La geografía y el bolsillo dictan quién mira televisión en abierto. Las regiones Norte y Centro mantienen la mayor tasa de fidelidad a la TDT, con una penetración exclusiva del 8 y 9,3 por ciento, respectivamente. Por otro lado, la Gran Lisboa, la Península de Setúbal y las Regiones Autónomas prefieren claramente los paquetes pagos.
Datos del INE muestran que las familias de menores ingresos son las que más dependen de la señal abierta, con un 13,5 por ciento del primer quintil sin ningún servicio pago.
Esta pérdida de relevancia del servicio gratuito en Portugal contrasta con la evolución tecnológica y de oferta en otros países de nuestro entorno. Mientras aquí el servicio sigue estancado, con mala calidad y perdiendo usuarios anualmente, la TDT en España ya cuenta con canales 4K.
En nuestro país vecino hay una calidad de imagen muy superior y una oferta gratuita con decenas de canales que justifica su uso incluso para aquellos con presupuestos más generosos. En este caso, el futuro de la TDT parece cada vez más incierto y condenado al fracaso.


