No necesitas MB Way, enlaces extraños o llamadas sospechosas para ser estafado.
Hay estafas que ocurren a la antigua usanza, directamente en el cajero automático de la puerta de tu casa, y una de las más peligrosas comienza con algo aparentemente inofensivo: un spray transparente en el teclado. Parece una película, pero no lo es. Te explicaremos paso a paso cómo funciona este esquema de pulverización en el teclado del cajero automático y qué debes hacer para evitar ser la próxima víctima.
Cómo funciona el truco del spray en el teclado Multibanco
La idea es simple y perversa: el defraudador elige un cajero automático “tranquilo”, preferiblemente en un lugar al que pueda regresar más tarde sin llamar demasiado la atención.
Aplica un producto transparente sobre el teclado, puede ser un spray, gel u otro químico que resalte las marcas de los dedos. No notas nada: el teclado es «normal», tal vez sólo un poco más brillante o más pegajoso.


Cuando llegues a utilizar la máquina, introduce tu PIN como de costumbre. Cada dedo deja una marca más visible en las teclas que presionas. Esto es solo para garantizar que el estafador pueda pasar por alto algo cuando mire por encima del hombro el código que ingresa en el cajero automático. Si omite un número que no vio escribiendo, se marcará en el teclado. Entonces sólo queda una pieza del rompecabezas: conservar tu tarjeta.
La segunda parte de la estafa: robar la tarjeta en el momento adecuado
Tener una idea de los números PIN no es suficiente. Debes tener la tarjeta física. Y aquí es donde entran las maniobras más “teatrales”.
En cuanto el cajero automático te devuelve la tarjeta, alguien choca contigo, te tira papeles, monedas o incluso te hace caer la cartera. En medio de la confusión, saca tu tarjeta.
Ayuda sospechosa al lado de la máquina.
Siempre hay ese “vecino” demasiado cerca para explicarte lo que tienes que cargar, señalando la pantalla, ofreciendo ayuda cuando la máquina “da algún error”. Mientras estás distraído, observa el momento en que sale la tarjeta y cógela más rápido que tú.


Con la tarjeta en la mano y los números del teclado identificados, el resto es sencillo: probar combinaciones hasta acertar con el PIN, retirar dinero, realizar compras o transferencias… antes de darte cuenta de lo que ha pasado.
Señales de advertencia que no debes ignorar
No siempre es posible saber si había spray en el teclado, pero hay pistas que debes tomar en serio:
- Teclado anormalmente brillante o pegajoso;
- Piezas sueltas o encajadas de forma extraña en la ranura para tarjetas;
- Personas paradas demasiado cerca de la máquina, mirando o “tomándose su tiempo”;
- Alguien que se ofrece inmediatamente a ayudar cuando tienes alguna dificultad.
En estos casos la regla es sencilla: cancela, saca tu tarjeta y acude a otro cajero.
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