No importa si tiene 8 u 80 años, o si realiza un entrenamiento intenso o simplemente caminatas ligeras. El ejercicio, sea lo que sea, estimula la función cerebral. Esta es la conclusión de uno de los análisis más completos realizados hasta la fecha sobre la conexión entre la actividad física y el rendimiento cognitivo.
El ejercicio físico estimula la función cerebral en todas las edades
Según esta revisión exhaustiva de los datos, los niños y los adolescentes registraron el progreso más alto en nivel de progreso. Las mayores ganancias en funciones ejecutivas, como la planificación y la resolución de problemas, se observaron en personas con trastornos de hiperactividad y déficit de atención (PHDA).
Pero cuando observa la cognición en general, los beneficios se extienden constantemente a todos los grupos de edad. Y aún más sorprendente: la intensidad, la duración o la frecuencia del entrenamiento no ha alterado significativamente los resultados.
Incluso los juegos electrónicos que involucran movimiento físico, como Pokémon Go, mostraron efectos positivos. Estos juegos, así como actividades mente-cuerpo como Tai Chi, se han destacado con notables beneficios en la memoria y la agilidad mental.
«Es un descubrimiento muy alentador porque muestra que incluso las actividades ligeras y agradables pueden traer mejoras cognitivas reales», dice Ben Singh, investigador de salud de la Universidad de Australia Do Sul y el autor principal del estudio.
La encuesta más grande de la historia sobre ejercicio y cognición
Este metaanálisis (de hecho, un «metanálisis») reunió 133 revisiones sistemáticas, por un total de 2,724 ensayos clínicos aleatorios y más de 250,000 participantes. Nunca antes había reunido tanta información sobre cómo el ejercicio afecta al cerebro en diferentes poblaciones.
Estudios anteriores ya habían demostrado que las sesiones cortas de actividad física pueden mejorar la memoria y el aprendizaje, tanto a corto como a largo plazo. Sin embargo, estos estudios solían centrarse en poblaciones específicas como ancianos, niños o personas con enfermedades neurológicas y en tipos de ejercicio muy definidos.
Hasta ahora, solo hubo otra revisión general sobre este tema, y solo en personas sanas, cuyos resultados no fueron concluyentes. El nuevo análisis cubre tanto a los participantes saludables como a aquellos con afecciones médicas, lo que da más peso a las conclusiones.
Los ejercicios complejos pueden ofrecer estímulos únicos al cerebro
En general, los investigadores han confirmado que el ejercicio ha mejorado la función cognitiva en todas las edades. Sin embargo, cuando los datos fueron separados por áreas específicas (memoria y funciones ejecutivas, comenzaron a surgir algunas diferencias entre los tipos de actividad y los grupos.
Curiosamente, los mejores resultados cognitivos han surgido con ejercicios que involucran patrones de movimiento más complejos como yoga, tai chi o juegos. Aunque son actividades de baja intensidad, pueden representar un desafío mental especial, funcionando como un verdadero «entrenamiento cerebral».
Los investigadores admiten que muchos de los estudios incluidos evalúan el rendimiento cognitivo solo para detectar déficits, no para medir mejoras sutiles entre los individuos. Esto puede significar que los resultados actuales son «efectos de techo», es decir, hay mejoras en cierta medida, pero algunas personas pueden beneficiarse aún más.