¿Crees que apagar los electrodomésticos es suficiente para ahorrar energía? Piensa de nuevo. Incluso cuando están apagados, hay aparatos que siguen chupando electricidad de los enchufes como auténticos “vampiros de energía” y te están costando más de lo que imaginas. En otras palabras, si pagas 1.000 euros al año de electricidad, 100 euros literalmente se “devoran” hasta convertirlos en nada. Así que cuidado con esto, que está aumentando tu factura de la luz.
¿Qué es exactamente un “vampiro energético”?
Es sencillo: un dispositivo que sigue consumiendo electricidad incluso cuando está apagado. Puede parecer inofensivo, pero multiplica este consumo en decenas de dispositivos repartidos por la casa, televisores, consolas, microondas, cargadores, impresoras y tienes un drenaje constante de energía que nunca ves, pero que sientes en tu factura a final de mes.
Televisión: el vampiro más obvio (y olvidado)
Incluso cuando está apagado, tu Smart TV continúa usando energía para mantener activa la conexión Wi-Fi, recibir actualizaciones y responder a comandos de voz. Estudios recientes demuestran que un televisor en modo de espera puede añadir entre 5 y 15 euros al año a tu factura y cuanto más grande es la pantalla, mayor es el desperdicio.


Consejo sobre fugas: Conecta el televisor a una regleta con botón de apagado. De esta forma, podrás cortar completamente la corriente con un simple toque sin necesidad de desenchufar.
Consolas de juegos: diversión cara incluso en reposo
PlayStation, Xbox, Nintendo Switch… todas tienen un modo “suspensión” que sigue consumiendo energía mientras duermes. La PS5, por ejemplo, puede consumir hasta 10€ al año sólo en modo reposo, y la Xbox aún más. Y si usas la consola para ver Netflix o YouTube, sabrás que consume hasta 35 veces más energía que un simple Chromecast.
Solución: Apágalo por completo o utiliza un dongle de transmisión y tu billetera te lo agradecerá.
Impresoras: pequeñas pero insistentes
Incluso cuando están paradas, las impresoras siguen consumiendo electricidad para mantener el sistema «despierto». El valor medio puede rondar los 3 o 5 euros al año, pero el problema es acumulativo. Entonces, si tienes dos impresoras en casa, duplicas el desperdicio. Y ojo: los láseres consumen más que los chorros de tinta.


Consejo sobre fugas: Si imprime poco, desconéctelos completamente entre usos.
Cajas, reproductores de DVD y Blu-ray: los fantasmas del pasado
¿Todavía tienes una TV Box encendida las 24 horas del día? Bueno, debes saber que te puede costar hasta 50 € al año sólo por quedarte allí y dormir. Y si aún tienes reproductor de Blu-ray o DVD, añade unos euros más a la factura.
Consejo: Desenchufe todo lo que no utilice con regularidad. Y si te vas de vacaciones apaga el router. Esto se debe a que además de ahorrar dinero, reduce el riesgo de que los piratas informáticos accedan a su red mientras está fuera.
La cocina: el reino de los vampiros ocultos
Microondas, hervidores eléctricos, cafeteras, freidoras, tostadoras… Todos estos electrodomésticos consumen energía incluso cuando no están en uso, especialmente si tienen relojes o pantallas digitales encendidos. Apagar los pequeños electrodomésticos te puede ahorrar hasta 20€ al año y eso sin contar el resto de la casa.


Los 3 peores culpables:
- Cafeteras de calentamiento automático.
- Microondas con visualización de la hora.
- Freidoras de aire con panel digital siempre encendido.
¿Cuánto puedes ahorrar?
Según los expertos, desconectar los electrodomésticos puede ahorrar hasta 100 euros al año, el equivalente a una factura eléctrica completa en muchos hogares portugueses. Es más: ayudas al medio ambiente y alargas la vida útil de tus equipos. Menos calor eléctrico = menos desgaste interno = menos averías.
Cómo combatir los “vampiros energéticos” en casa
- Utilice alargadores con interruptores: con un clic podrá apagar varios dispositivos.
- Invierta en enchufes inteligentes: se apagan automáticamente después de inactividad.
- Evite dejar cargadores enchufados sin utilizar.
- Y, sobre todo, crea el hábito de desconectar antes de salir de casa.

