Estaba en un estacionamiento, distraído para almacenar las compras en la bolsa del automóvil, cuando noté una nota de 5 € plegadas, incluso junto al neumático. La primera reacción? Natural: me agaché para atrapar. Pero apenas me levanto … un extraño viene por detrás y comienza a hablar conmigo. No duró más de 30 segundos, pero fue suficiente para mí darme cuenta de que casi había sido atrapado en un antiguo esquema que, al parecer, volvió a la fuerza en varias ciudades portuguesas y más específicamente en los estacionamientos.
¿Cómo funciona el truco de doble grado?
Simple e ingenioso. Alguien dobla un grado de € 5 (o a veces 10 €), lo pone en un lugar estratégico, debajo del automóvil, cerca de una rueda o incluso la puerta del conductor, y espera que la «víctima» lo permita ir.
Este momento se usa como una distracción para:
- Robar el teléfono móvil o la billetera del banco de automóviles
- Acceda rápidamente a la parte trasera y traiga mochilas o bolsas
- O incluso, en casos más organizados, robe el automóvil en sí si está desbloqueado o con la llave dentro
¿Por qué volviste ahora?
PSP ya ha advertido sobre el aumento de los pequeños esquemas de distracción en áreas urbanas y centros comerciales. Y la verdad es que el truco de la nota funciona porque es atractivo, silencioso y no plantea sospechas.
Además, con el aumento en las aplicaciones de pago y las tarjetas digitales, muchos se olvidan de bloquear el automóvil automáticamente, lo que facilita aún más la estafa.


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Signos de que puede ser blanco:
- Notas «perdidas» dobladas en lugares muy específicos
- La gente circula lentamente o extrañamente en los parques
- Comenzando a comenzar la conversación sin motivo (por ejemplo, «¿Sabes dónde está la panadería más cercana?»)
¿Qué hacer si ves tal nota?
- No baje de inmediato. Mire a su alrededor y verifique si hay alguien demasiado cerca.
- Confirma que el auto está cerrado.
- Si está en un lugar extraño (por ejemplo, equipado en la puerta), puede ser una señal de que alguien está siguiendo rutinas.
Desde ese día, he obtenido el hábito de revisar el automóvil antes de ingresar, siempre cerrar la llave e ignorar las «buenas intenciones» inesperadas.
Porque a veces, lo que parece una estafa de suerte … es solo el comienzo de una verdadera mala suerte.

