Las cajas multibanco (ATM) han estado evolucionando, pero algunas siguen siendo sorprendentemente efectivas para su simplicidad. Uno es el truco de «grado caído» en el cajero automático, una técnica que las quemaduras usan para distraer a la víctima en el momento más crítico de la operación: cuando la tarjeta, el dinero o el código PIN están en juego.
Cómo funciona la trama de la nota caída en cajero automático
El esquema es relativamente simple y requiere solo dos quemaduras para trabajar juntas:
- La víctima está usando el cajero automático normalmente.
- Una de las quemaduras se acerca y deja caer una nota discretamente (generalmente 10 € o 20 €) al lado del pie de la víctima.
- El mismo Burlão llama inmediatamente la atención: «¡Mira, dejó caer dinero!»
- El instinto natural de la víctima es reducir la nota, desviando la atención de la máquina.
En este punto, el cómplice aprovecha la oportunidad para robar la tarjeta ya insertada, reemplazar las notas retiradas o incluso memorizar el código PIN si ha escrito.
El golpe dura solo unos segundos, pero puede provocar serias pérdidas financieras.

¿Por qué es tan efectivo?
El truco de «grado caído» explora dos reacciones humanas universales:
Reflexión automática: Cada vez que vemos dinero en el piso, la tendencia es atraparlo sin pensarlo dos veces.
Distracción momentánea: Solo medio segundo de falta de atención para que la máquina continúe procesando la operación o que alguien intercepte la tarjeta.
Además, el gesto del burlón se entiende como ayuda: la víctima cree que está siendo advertida de algo que ha caído cuando en realidad es una trampa.
En algunos casos, las víctimas solo notaron el golpe horas después, tratando de usar la tarjeta nuevamente y ver que faltaba. Otros informaron encuestas inadecuadas de inmediato después del incidente, lo que indica que las quemaduras ya habían memorizado el pin.
Los riesgos para las víctimas
Caer en este truco puede tener varias consecuencias:
Robo de tarjetas: tomado de la máquina en el momento de la distracción.
Clonación de datos: cuando el PIN se registra por una de las quemaduras.
Pérdida de dinero inmediato: se pueden tomar notas tomadas de la máquina.
Cuentas bancarias: con la tarjeta y el pin, las quemaduras pueden hacer encuestas hasta que la tarjeta esté bloqueada.

Cómo protegerte de esta estafa
Aunque simple, este golpe se puede evitar con un cuidado práctico:
Siempre mantenga su atención en la máquina. Nunca mire hacia otro lado hasta que termine toda la operación.
Cubra el teclado al ingresar al pin. Aunque alguien se da cuenta, no podrá ver el código.
Ignora las distracciones externas. Si alguien dice que dejó caer dinero, primero confirma la operación en la máquina.
No abra la puerta a extraños cuando recaude el dinero. Cualquier enfoque sospechoso debe ser ignorado.
Retire la tarjeta y el dinero antes de mirar al piso y asegura que nada sea vulnerable en la máquina.
Elija cajas de cajeros automáticos en lugares seguros. Evite zonas aisladas o mal iluminadas.
Qué hacer si eres una víctima
Si este truco te sorprende, debes actuar rápidamente:
- Llame inmediatamente al banco y solicite el bloqueo de la tarjeta.
- Póngase en contacto con la policía (PSP o GNR) y registre la ocurrencia.
- Confirme los movimientos de su cuenta y advierte a la institución bancaria por transacciones sospechosas.
- Cuanto antes se bloquee la tarjeta, menores son las posibilidades de sufrir daños significativos.
El truco de «grado caído» es una estafa antigua, pero permanece en uso porque resulta en víctimas distraídas. La simplicidad del golpe es lo que lo hace peligroso: no requiere tecnología sofisticada, solo una puesta en escena bien hecha y segundos de falta de atención.

