Llenar el almacén del automóvil parece una tarea simple: estacionar cerca de la estación de servicio, elige el combustible, el gatillo y esperando hasta que escuche que «haga clic» que indica que está lleno. Sin embargo, hay un detalle que muchos ignoran y pueden estar llegando a casa menos litros de los que está pagando y lo peor es que no es una culpa directa del puesto o empleado. Lo que revelaremos aquí no es uno de esos mitos urbanos que circulan en las redes sociales. Es algo que tiene una explicación técnica, que puede sucederle a cualquier conductor y, al final, representa el dinero perdido con el tiempo. Y todo se reduce al momento en que decides suministrar.
El truco en la estación de servicio que llena menos su depósito
El enemigo silencioso: la temperatura del combustible
Pocas personas lo piensan, pero el combustible se expande o contrata de acuerdo con la temperatura. En los depósitos subterráneos de los puestos, la gasolina y el diesel tienden a mantenerse frescos, especialmente temprano en la mañana. Cuanto más frío sea el combustible, cuanto denso es lo que significa que cada litro en el almacén tiene la masa de combustible más real.


Por otro lado, cuando la temperatura ambiente aumenta, especialmente en las horas calurosas de la tarde, el combustible se expande. Es decir, un «litro» sigue siendo un litro en la bomba, pero dentro de ese volumen hay una masa de combustible menos efectiva. En la práctica, estás pagando lo mismo … por menos energía.
Pero hay más: el truco en la oferta en sí misma
Otro factor que puede marcar la diferencia es la velocidad a la que suministra. Tirar del gatillo al máximo al despacho puede hacer más formación de vapores, especialmente en los días calurosos. Estos vapores ocupan espacio en el depósito y pueden engañar su instinto de que el tanque está «realmente» lleno. Al suministrar más lentamente, el combustible entra más estable y con menos burbujas de aire.
Esto no es mágico: los sistemas de suministro modernos son precisos, pero aún así las variaciones de temperatura y la forma de suministro pueden influir en la cantidad neta que realmente ingresa a su automóvil.
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El momento adecuado para suministrar
Si desea aprovechar al máximo lo que paga, siga estos tres consejos:
Suministra temprano en la mañana o por la noche. Es decir, cuando la temperatura es más baja, el combustible es más denso.


Suministra lentamente: evita apretar el gatillo como máximo, especialmente en los días calurosos.
No espera que el almacén esté casi vacío: con poco combustible, hay más espacio para que se formen aire y vapores, lo que puede influir en la sensación de relleno.
Pequeñas diferencias, gran impacto
Puede parecer poco, pero si suministra regularmente y hace un alto kilometraje, esta diferencia acumulada con el tiempo puede significar varios litros menos al año que ha pagado, pero no le ha dado energía real para caminar.
El combustible es uno de los costos más altos de aquellos que tienen un automóvil, y en un escenario en el que cada centavo cuenta, estas pequeñas precauciones pueden traducirse en ahorros reales.
La próxima vez que vaya a la estación de servicio, recuerde: no es solo la elección entre gasolina o diesel lo que cuenta. La hora del día y la forma en que suministra puede decidir si su depósito está realmente lleno … o simplemente parece.

