Enrutador “para juegos” versus enrutador normal: ¿realmente vale la pena gastar mucho dinero?
Los routers que ponen las operadoras en nuestros hogares no están mal, pero… tampoco son una maravilla. Esta es exactamente la razón por la que muchos consumidores buscan algo un poco superior para intentar mejorar la conectividad de su hogar.
Aquí es exactamente donde aparecen los enrutadores para juegos o profesionales. Las marcas venden estos dispositivos como una solución para retrasarse en juegos en línea u otras aplicaciones exigentes. Pero en el mundo real, ¿realmente notas la diferencia respecto al router normal de tu operador?
Pues bien, la inmensa mayoría de usuarios que gastan 200€, 300€ o más en un router “gaming” pensando que jugarán como un profesional, simplemente están quemando dinero. Pero hay casos en los que tiene sentido gastar más dinero.
¿Por qué estás pagando realmente por estos monstruos?


La verdad es que los enrutadores centrados en juegos cuentan con un hardware interno más potente. Tienen procesadores más rápidos, más RAM y funciones útiles como Calidad de servicio (QoS). ¿Sabes qué es esto? Bueno, QoS te permite decirle al enrutador: «¡Mi consola y mi PC tienen prioridad total! Si alguien está viendo Netflix en 4K en la habitación de al lado, ¡espera!».
Además, utilizan tecnologías como formación de haces (que dirige la señal de forma más concentrada a los dispositivos en lugar de difundirla a ciegas) y paneles de control mucho más intuitivos. Para aquellos que tienen decenas de teléfonos móviles, televisores y bombillas inteligentes conectados al mismo tiempo, agotando la red doméstica, un enrutador con un mejor procesador realmente proporciona una ayuda invaluable.
¿La dura realidad? El Wi-Fi sigue siendo Wi-Fi. ¡Reina el cable de red!


No importa cuán avanzado sea tu enrutador de juegos, estar conectado a través de Wi-Fi siempre implicará interferencias, paredes en el medio y picos de latencia impredecibles. Ninguna funcionalidad del software puede eludir las leyes de la física.
Entonces, si quieres la mejor experiencia de juego posible, la solución infalible cuesta unos pocos euros: un simple cable de red Ethernet. Un cable barato conectado a un router común de tu operador te proporcionará una conexión incomparablemente más estable, con un ping más bajo y sin interferencias, que una consola conectada vía Wi-Fi a un router de 400€ a tres metros de distancia.
Eso sí, en casas más grandes tener cables es prácticamente imposible. Pero, en estos casos, siempre es buena idea optar por una red Wi-Fi Mesh, y existen alternativas muy interesantes con Powerline. Ayudará con las conexiones tanto por cable como inalámbricas.
Además, si tu velocidad contratada con el operador es mala o la ruta desde tu proveedor de internet a los servidores del juego es mala, ningún router en el mundo hará milagros. Entonces, antes de abrir su billetera para comprar una nave espacial con RGB, intente mover el enrutador o pasar un cable a su PC o consola.

