Llevamos meses escuchando a los “profetas del ecosistema tecnológico” advirtiendo que la burbuja de la Inteligencia Artificial está a punto de estallar. Lo que en realidad tiene cierto sentido, tal ha sido la cantidad de euros invertidos en la “cosa nueva”. Pero tengo una noticia para ustedes: la burbuja no explotará en el futuro. Ella ya estalló.
Cuando ni siquiera Google puede ganar dinero con la IA, todo está dicho.


¿Estallará la burbuja de la Inteligencia Artificial? O… ¿Ya ha explotado?
Así que la señal más importante llegó cuando Google informó resultados financieros históricos, por la peor razón posible. En otras palabras, por primera vez en 22 años como empresa que cotiza en bolsa, el gigante de la investigación registró pérdidas en un trimestre. Estamos hablando de Google. Es una de las empresas más grandes del planeta… desde que existe Internet. A su vez, posee una de las infraestructuras de IA más avanzadas y rentables del mercado.
Es fácil decir que si Google no puede ganar dinero con la IA, podemos estar absolutamente seguros de que nadie más podrá hacerlo.
Las matemáticas son como el algodón. ¡No hagas trampa!
Los números nunca mintieron. Hasta la fecha se han invertido alrededor de 2,4 billones de dólares en el desarrollo e infraestructura de la Inteligencia Artificial a escala global. ¿Sabe cuál ha sido el retorno real de los ingresos hasta ahora? Poco más de 50 mil millones de dólares.
La única razón por la que aún no hemos visto pánico en el mercado de valores es porque estas empresas están rotando los mismos miles de millones entre ellas para mantener la máquina dando señales de vida. Y, de hecho, hay mucha adopción entre los usuarios. El problema está… en la forma en que se monetiza la cosa.
De hecho, en el caso de Google, el gigante no sólo lucha por la IA. También está perdiendo el negocio de la publicidad web porque está acabando con las búsquedas.
¿Quién cae primero cuando se acaba el dinero?
Si este globo aerostático se desinfla definitivamente, los gigantes del sector no podrán resistirse. EL Abierto AI y el antrópico ya no tienen oxígeno financiero, el Grok acaba absorbida por otra empresa de Elon Musk hasta desaparecer silenciosamente, y la propia empresa Google ya ha comenzado a recortar el valor de sus planes de negocio para frenar la hemorragia.
La última pieza en caer será Nvidia, que es la única que gana mucho dinero vendiendo los “picos y palas” de esta fiebre del oro. Pero cuando todos los clientes quiebren, Nvidia les seguirá.
La idea de que la IA generativa revolucionaría la economía de la noche a la mañana vendió muchas portadas de revistas, pero la factura ha llegado y no hay beneficios para pagarla. ¿El rey va desnudo?

