El fantasma es un término que la mayoría de la gente conoce. Sin embargo, el órbito no se conoce. Aún así, es algo que está sucediendo cada vez más recurrente. En la práctica, el término orbitante describe una tendencia en la dinámica del amor moderna en la que una persona del pasado, a menudo un ex novio o alguien con quien había una conexión emocional, continúa presente en la vida de alguien, especialmente a través de las redes sociales, pero sin reanudar el contacto directo o demostrar intenciones claras.
Esta persona permanece a orillas de su vida: ve sus historias, le gustan sus publicaciones, incluso puede comentar ocasionalmente, pero evita cualquier forma de comunicación significativa o enfoque verdadero.


Las razones para el órbito
Dificultad para cortar corbatas -El conexión emocional no desaparece de la noche a la mañana, y lejos puede ser un desafío emocionalmente doloroso.
Recompensa emocional (dopamina) – Observar discretamente el perfil del ex puede generar pequeños picos de placer y curiosidad, incluso si no ayuda en el proceso de curación.
Mantener una puerta -En algunos casos, quién orbita para hacerlo para mantener al ex como una hipótesis futura si otras relaciones no resultan.
Las implicaciones de este comportamiento
Puede evolucionar a la persecución en la vida real
El órbito puede comenzar aparentemente inocentemente, pero no siempre está restringido al mundo digital. Hay casos en los que el interés en línea se convierte en una obsesión. La persona puede tratar de saber más de lo público, aparecer en lugares donde generalmente es, enviar mensajes sin consentimiento o incluso tratar de seguir sus movimientos.
Signos contradictorios que pueden ser peligrosos
Recibir me gusta, puntos de vista o comentarios de alguien con quien tuvo una relación puede causar confusión.
Aunque parece un comportamiento típico de redes sociales, el órbito puede afectar profundamente el bienestar emocional e incluso poner en peligro la seguridad personal.

