Ese día todo parecía normal. Entré en la pastelería, pedí un café y luego decidí recaudar dinero. La multitud estaba justo al lado, vacía y parecía perfectamente normal. Pero cuando me acerqué, noté un detalle que me hizo dudar durante unos segundos. Fue suficiente para evitar que cayera en una estafa que, desafortunadamente, ha hecho a muchas víctimas en Portugal. Lo que parecía ser solo otra caja automática escondió algo sospechoso. Una pequeña señal en el cajero automático que a primera vista a nadie le importaría. Pero este detalle era una prueba de que la máquina había sido manipulada para robar datos y posiblemente mi dinero.
La nueva técnica de las quemaduras
Los delincuentes que han manipulado a los cajeros automáticos saben que el éxito del esquema depende de la discreción. Ya no estamos hablando de dispositivos obvios atrapados en la ranura de la tarjeta o las cámaras visibles. Las técnicas han evolucionado y hoy todo se hace mucho más sutilmente.
Uno de los últimos trucos es dejar una pequeña señal visual en la máquina para averiguar si el equipo manipulado todavía está en su lugar. Puede ser una marca de bolígrafo pequeña, una etiqueta casi invisible o incluso un rasguño estratégico. Si, cuando regresan, esta marca ha desaparecido, saben que alguien se ha mudado al dispositivo y, por lo tanto, necesita actuar rápidamente para no ser atrapado.


Cómo funciona el golpe
El esquema comienza con la instalación de un skimmer, un dispositivo que copia información del chip o la banda magnética de la tarjeta, junto con un pequeño dispositivo para capturar el código PIN.
Por lo general, los delincuentes usan dos piezas:
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El skimmer: Colocado en la entrada de la tarjeta, perfectamente equipado para no plantear sospechas.
La cámara o el teclado falso: Se utiliza para grabar el momento en que el cliente presenta el código.
El «signo» que queda en la máquina sirve como un indicador para que las quemaduras sepan si su equipo todavía está allí o si se ha eliminado.
El detalle que debería generar sospechas
Puede parecer exagerado, pero una simple pegatina extraña o una marca de pintura en una esquina de la máquina puede ser una advertencia.


Las pistas más comunes incluyen:
- Marcas de cinta o residuos de pegamento cerca de la ranura de la tarjeta
- Autocontrolación mal colocada o ligeramente elevada
- Pequeños rasguños recientes en áreas estratégicas
- Elementos de plástico que se ven desalineados o en diferentes colores del resto
Y atención: a menudo, estos signos se colocan en el lado o la parte inferior del cajero automático. Es decir, lugares menos obvios.
Qué hacer si sospecha
Si nota algo sospechoso:
- No use la máquina. Es preferible buscar otro cajero automático que arriesgarse.
- Ingrese el banco o la entidad responsable de Caixa de inmediato. Muchos cajeros automáticos tienen una serie de asistencia impresas en la máquina misma.
- Deje que la policía deje que alguien venga por la máquina extrañamente.
- Consulte su cuenta en los días siguientes para asegurarse de que no haya encuestas o compras que no haya realizado.
Cómo protegerse diariamente
Además de ser consciente de este «signo» de manipulación, hay otra atención esencial. Primero, siempre cubra el teclado cuando presente el PIN, incluso si no ve cámaras. Además, prefiera máquinas ubicadas dentro de bancos o centros comerciales, donde hay más vigilancia. Sin embargo, tenga cuidado con cualquier pieza suelta o diferente de lo habitual. Por otro lado, permite advertir las notificaciones a su banco de movimientos sospechosos en la cuenta.
Por qué esta técnica preocupa a los expertos
La gran amenaza aquí no es solo el robo inmediato de dinero. Una vez que los delincuentes tienen acceso a los datos de la tarjeta, pueden clonarlos y usarlo en compras internacionales o transacciones en línea. A menudo, antes de que el titular se dé cuenta.
Según los expertos en seguridad, esta evolución de los métodos muestra que las quemaduras se centran cada vez más en pasar desapercibidas, explorando pequeños detalles que las personas normalmente ignoran.


El error que muchos cometen
Muchas personas piensan que solo hay peligro en las máquinas «viejas» o ubicado en pequeñas áreas ocupadas. Sin embargo, ya se han encontrado máquinas adulteradas en áreas centrales, dentro de los centros comerciales e incluso con sucursales bancarias ocupadas. El factor sorpresa está exactamente allí: crea la sensación de seguridad para que la víctima no sospeche.
Un segundo puede ahorrarle dinero
La próxima vez que use el cajero automático, no tenga prisa. Mire cuidadosamente a la máquina, observe si hay una señal extraña, aunque sea pequeña. Este segundo de atención puede marcar la diferencia entre mantener su dinero seguro o ser la próxima víctima de un esquema que, desafortunadamente, está ganando terreno.
En seguridad digital y física, la atención al detalle es la mejor arma. Y en el caso de los multibancos, una pequeña «señal» puede ser la advertencia que salva su bolsillo.


