Muchas personas buscan la solución mágica, la dieta o el ejercicio, que les ayude a vivir más y prevenir enfermedades. Una de las bases del envejecimiento saludable es una dieta rica en nutrientes, compuesta de frutas, verduras, cereales integrales, proteínas magras y grasas saludables. Sin embargo, a medida que las personas envejecen, puede resultarles más difícil obtener vitaminas, minerales y otros nutrientes para mantener su salud. Sin embargo, ¡existe un mineral que previene los ataques cardíacos y la demencia!
El magnesio desempeña un papel en más de 300 funciones del cuerpo, incluida la regulación del ritmo cardíaco, el fortalecimiento de los huesos y el apoyo a los nervios y músculos. Los hombres adultos necesitan al menos 400 miligramos de magnesio por día y las mujeres necesitan al menos 310 miligramos. El magnesio es particularmente importante para que los adultos mayores reduzcan el riesgo de diabetes tipo 2 y fracturas óseas debido a la osteoporosis. El magnesio también puede prevenir ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y deterioro cognitivo.
El papel del magnesio en la salud cardíaca y cognitiva


Una enfermedad crónica que puede provocar enfermedades cardíacas es la presión arterial alta. Entonces, con el tiempo, la presión arterial alta reduce el suministro de sangre a los órganos y puede provocar ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares. Una revisión de 2021 en la revista Nutrients destacó cómo el magnesio favorece la salud cardiovascular. Mientras tanto, al igual que el potasio, el magnesio ayuda a regular la presión arterial. Los niveles bajos de magnesio pueden ser un factor de aterosclerosis, que es una afección en la que se acumula placa en las arterias. Tomar un suplemento de magnesio o aumentar la ingesta de alimentos ricos en magnesio puede ayudar al cuerpo a metabolizar el colesterol y reducir el riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular.
El magnesio puede cruzar la barrera hematoencefálica y preservar procesos importantes para la memoria y el aprendizaje. De esta manera, el magnesio favorece el desarrollo y la función del cerebro y puede protegerlo del deterioro cognitivo. El magnesio reduce la inflamación en el cerebro, elimina toxinas y previene la acumulación de placas y proteínas anormales que conducen a la enfermedad de Alzheimer. Las personas con demencia tienden a tener niveles más bajos de magnesio en sus sistemas.
Signos de niveles bajos
Sin embargo, las personas con deficiencia extrema de magnesio pueden experimentar signos como entumecimiento, latidos cardíacos anormales y calambres musculares. También puede tener cambios de personalidad.

