Hay una costumbre que parece inofensiva y súper práctica: dejar la tarjeta del cajero automático en el coche.
“Así lo tengo siempre a mano para repostar” o “sólo para peajes y parques”. ¿Lo reconoces? El problema es que, al hacer esto, estás convirtiendo el coche en una especie de caja fuerte mal cerrada. Sin embargo, si algo sale mal, el daño puede ir mucho más allá de un cristal roto.
Tarjeta de cajero automático en el coche = combinación perfecta para el ladrón
Cuando alguien irrumpe en un coche, el objetivo ya no es sólo llevarse la radio o el abrigo del asiento trasero. Si encuentra:
- Una tarjeta bancaria;
- Un documento con su nombre;
- O incluso parte de tu billetera…
- Es mucho más fácil empezar a gastar dinero a tu nombre.
Aunque el PIN no sea visible, hay un detalle que mucha gente olvida: los pagos sin contacto.


El peligro silencioso del contactless
Hoy en día, basta con acercar la tarjeta al terminal para pagar pequeñas compras. En muchas situaciones:
- No se solicita PIN para valores inferiores;
- Puedes realizar varios pagos seguidos antes de bloquear o solicitar un código;
- En las tiendas concurridas, a nadie le sorprende que alguien pague rápidamente con una tarjeta “cualquiera”.
En otras palabras: un ladrón con su tarjeta en mano puede ir a comprar hasta que note que falta la tarjeta, bloqueando e impugnando movimientos.
Sin embargo, si la tarjeta se ha olvidado en el coche durante días o semanas, es posible que no lo notes hasta que sea demasiado tarde.
¿Qué pasa si la tarjeta va acompañada de otros documentos?
Peor aún es cuando la tarjeta está en el coche junto con el resto de datos:
- Recibos con IBAN;
- Cartas con dirección;
- Documentos del coche;
- Fotocopias antiguas de documentos de identificación.
Cuanta más información haya en el mismo lugar, más fácil será armar un rompecabezas que no desea: desde compras en línea hasta intentos de estafar sus datos.
El seguro puede no ser divertido
Para empeorar las cosas, si asaltan su automóvil y retiran dinero o hacen un mal uso de su tarjeta, puede que no sea tan sencillo recuperarlo todo.
Dependiendo del banco y del seguro, puede considerarse negligencia dejar medios de pago visibles (o prácticamente disponibles) en un coche.
No está garantizado que cubrirán todo por usted sin discusión.


¿Qué deberías hacer en su lugar?
Algunas reglas simples te protegen mucho mejor:
- Nunca dejes tarjetas bancarias, carteras o documentos personales en el coche, aunque “son sólo 5 minutos”.
- Si utilizas tu tarjeta principalmente para repostar, llévala contigo en tu cartera o en tu móvil (a través de MB Way, Apple Pay, Google Pay, etc.).
- Activa las alertas de movimiento en la app del banco, de esta forma recibirás notificaciones cuando se utilice la tarjeta.
- Establece límites de pago sin contacto y, si no los utilizas, considera desactivar esta función.
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