Con la llegada de la primavera, los días se hacen más largos, el clima se calienta y el sol comienza a estar presente más intensamente. Y si ha notado que es mejor dormir últimamente, esto puede no ser una coincidencia.
¿Has estado durmiendo mejor en los últimos días? ¡No es una coincidencia!
Todo se puede relacionar primero con el aumento natural en los niveles de vitamina D. Este nutriente, esencialmente producido cuando la piel está expuesta a la luz solar (especialmente durante la primavera y el verano), es fundamental no solo para la salud de los huesos y los músculos, sino también para el funcionamiento adecuado de nuestro sueño. Una falta de vitamina D se asocia con trastornos del sueño, como el insomnio.
La conexión entre la vitamina D y el sueño
Los estudios revelan que el cerebro tiene receptores de vitamina D involucrados en la regulación del sueño. Además, esta vitamina participa en la producción de melatonina, la hormona responsable de inducirnos a dormir por la noche. Por lo tanto, es natural que los niveles adecuados de vitamina D contribuyan a ciclos de sueño más equilibrados.
Un análisis científico de 2018 concluyó que la deficiencia de vitamina D está vinculada al mayor riesgo de trastornos del sueño, incluida la mala calidad del sueño, el sueño a corto plazo y la somnitud diurna.


Sin embargo, aproximadamente uno de cada seis adultos, y uno de cada cinco niños, tiene niveles más bajos de lo recomendado, especialmente en poblaciones con menos exposición al sol, como personas mayores, personas postradas en cama o pertenecientes a ciertas comunidades étnicas. Con la llegada de la primavera, estos niveles naturalmente tienden a aumentar, lo que puede explicar la mejora del sueño en muchas personas.
Otras razones por las cuales dormimos mejor en primavera
Más luz natural: La exposición a la luz solar, especialmente por la mañana, regula el ritmo circadiano y mejora la producción de melatonina por la noche. Solo 15 a 30 minutos de sol temprano por efectos positivos.
Más actividad física: Con días más largos y suaves, el deseo de practicar aumenta, y el ejercicio, especialmente si se realiza en la mañana, ayuda a regular el reloj biológico y promueve noches más tranquilas.


Mejora del humor: Para aquellos que sufren de depresión estacional, la primavera es un alivio. La mayor exposición a la luz solar aumenta la serotonina, lo que mejora el estado de ánimo y, indirectamente, también duerme.
Cómo asegurar un buen sueño durante todo el año
Mantenga los horarios regulares: Mentir y despertar siempre al mismo tiempo ayuda a mantener su reloj biológico alineado.
Invierte en higiene del sueño: Evite la cafeína por la noche, mantenga la habitación limpia, silenciosa y a la temperatura ideal.

