El hidrógeno ya juega un papel crucial como fuente de energía y se considera fundamental para lograr objetivos neutros carbónicos globales. Ahora, un grupo de científicos del Reino Unido y Canadá ha desarrollado un tipo de receta que puede ayudar a ubicar el hidrógeno natural almacenado en el subsuelo de la Tierra. Es un descubrimiento que puede revolucionar el sector energético.
Hidrógeno natural: la nueva apuesta para la energía limpia y abundante
Según los investigadores, estas reservas de hidrógeno naturales podrían satisfacer nuestras necesidades energéticas durante aproximadamente 170,000 años, eliminando la dependencia de los procesos industriales contaminantes que actualmente usan hidrocarburos para producir este gas.
La «receta» del hidrógeno
La formación de hidrógeno natural ocurre cuando el agua entra en contacto con rocas ricas en hierro o que contienen elementos radiactivos. Pero no es suficiente. Por lo tanto, otras condiciones, como la temperatura y la presión adecuadas, y un tipo de roca que funcione como una «tapa», evitan que el escape del gas de la temperatura adecuado también se debe recolectar.


Basado en esta combinación de factores, los científicos han logrado mapear áreas del planeta donde las condiciones parecen ideales para la formación de hidrógeno. Uno de los ejemplos ya conocidos es el lugar de Burakebugou en Malí, donde el hidrógeno escapa naturalmente de las profundidades de la Tierra.
También en Canadá, los flujos de hidrógeno fueron observados por el agua subterránea, lo que fortaleció la idea de que hay un considerable potencial de energía bajo nuestros pies.
Una carrera hacia el enérgico «tesoro»
El gran desafío ahora es encontrar estas reservas naturales y saber cómo preservarlas. Como explica la geocientífica Barbara Sherwood Lollar de la Universidad de Toronto, «sabemos que ciertos microorganismos subterráneos consumen hidrógeno, por lo que es crucial evitarlos para garantizar acumulaciones en cantidades económicamente viables».
Otros estudios recientes también apuntan a la posibilidad de vastas reservas de hidrógeno arrestados bajo cadenas montañosas, formadas por los movimientos de las placas tectónicas.
La importancia del hidrógeno está aumentando, especialmente en la producción de fertilizantes que alimentan la agricultura global. Para 2022, la demanda mundial era de aproximadamente 90 millones de toneladas, y se estima que este número aumenta a 540 millones para 2050.
Aunque ya existen métodos industriales para crear hidrógeno, son caros y altamente contaminantes. El descubrimiento y extracción de hidrógeno natural representa una alternativa limpia, competitiva y sostenible.

