
PARA ENTRAR
Llega una carta de Finanzas a correos y crees que es un papel burocrático más y lo dejas en el fondo del buzón medio olvidado.
Lo cierto es que se trata de una decisión que puede tener consecuencias mucho más graves de las que imaginas, porque las notificaciones de la Agencia Tributaria tienen plazos que empiezan inmediatamente después de su recepción.
Las comunicaciones de AT podrán incluir notificaciones de liquidación de impuestos, avisos de deuda, solicitudes de aclaración, notificaciones de inicio de inspección tributaria, resoluciones desestimatorias de quejas o simples avisos informativos. Cada uno de estos documentos tiene asociado un plazo de respuesta o pago.
El problema es que muchos no saben distinguir entre una carta informativa y una notificación con plazo legal. Y cuando se den cuenta de que había una fecha límite, quizá ya sea demasiado tarde.
¿Cuáles son los plazos más importantes?
El plazo más crítico es el período de gracia para la reclamación, que es de 120 días a partir de la notificación de la liquidación fiscal. Si no está de acuerdo con un valor del IRS, IUC, IMI o cualquier otro impuesto pagado, tiene 120 días para presentar una queja. Pasado este plazo, pierdes el derecho a impugnar esa cantidad concreta de esta forma.
Para el pago voluntario de los impuestos notificados, el plazo habitual es de 30 días. Si no paga dentro de este plazo, el importe quedará automáticamente sujeto a cobro forzoso con intereses de demora adicionales.
Lea siempre la carta en su totalidad el día que la reciba. Identifica el tipo de documento, el plazo indicado y la fecha a partir de la cual comienza a correr este plazo. Si no comprende el contenido, consulte a un contador o abogado fiscal antes de dejar pasar la fecha límite.
También puedes consultar todas las notificaciones enviadas por AT a través del Portal de Finanzas, donde quedan registradas aunque no haya llegado la carta física.
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