
La crisis de la memoria no afecta sólo a los pequeños fabricantes o a las marcas más frágiles. Llega a todos y sólo empeorará. De hecho, parece que incluso gigantes como HP empiezan a quedarse sin grandes alternativas para garantizar el suministro de DRAM en un volumen aceptable.
Por ello, HP está estudiando la integración de módulos de memoria de fabricantes chinos, concretamente CXMT, para mantener el flujo de producción en algunos mercados.
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Cuando Micron, Samsung y compañía no llegan

El problema es sencillo de explicar. La demanda de memoria se ha disparado con la moda de la IA, especialmente en el segmento de servidores y aceleradores de IA, y los grandes fabricantes tradicionales están canalizando gran parte de la producción hacia HBM y soluciones más rentables.
El resultado es una reducción brutal de la disponibilidad de DDR5 para el mercado de consumo, y aquí no estamos hablando sólo de portátiles o torres. Estamos hablando de todo lo que requiere RAM.
Por lo tanto, incluso marcas con poder adquisitivo como HP tienen dificultades para garantizar volúmenes estables. Y cuando todas las puertas empiezan a cerrarse, China deja de ser un tabú y se convierte en un auténtico plan B.
CXMT como solución alternativa, pero no irrelevante
CXMT no es un nombre desconocido en el mundo de la memoria, pero está lejos de la escala de gigantes como Samsung o Micron. Aún así, se espera que la compañía china alcance una producción mensual de hasta 300.000 obleas DRAM en 2026, con un claro enfoque en DDR5, ya que aún no ha entrado seriamente en la carrera de HBM.
Esto lo hace particularmente interesante para las PC de consumo, donde el volumen importa más que los márgenes absurdos. Para HP, utilizar la memoria CXMT podría suponer la diferencia entre seguir vendiendo determinados modelos o simplemente no poder sacarlos al mercado.
El elefante en la habitación es… ¡la política!
Por supuesto, esta solución no está exenta de problemas. La legislación estadounidense, concretamente la NDAA, impide que el Departamento de Defensa de EE. UU. utilice semiconductores CXMT por motivos de seguridad nacional. Sin embargo, estas restricciones no se aplican actualmente a los productos comerciales.
Aquí es donde la estrategia de HP parece quedar clara. Según el mismo informe, el uso de memorias chinas debería limitarse a los modelos vendidos en Asia y Europa, evitando así conflictos directos con la normativa estadounidense. Una especie de baile genial que muestra cuán real es la presión en el mercado.
Una señal clara de que algo anda mal en el mercado
Cuando una empresa del tamaño de HP comienza a considerar proveedores que, hasta hace poco, pasaban desapercibidos, dice mucho sobre el estado actual de la industria. La obsesión por la IA está absorbiendo recursos, inflando precios y creando escasez donde no debería existir.
Es la nueva normalidad.
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