
Cuando las temperaturas bajan, mantener la comodidad en su hogar puede resultar más costoso. Un calentador eléctrico encendido diariamente, un aire acondicionado en modo calefacción o un calentador de agua funcionando con mayor frecuencia pueden contribuir a aumentar el consumo eléctrico mensual.
El impacto depende de los equipos utilizados, los horarios de funcionamiento, el aislamiento de la vivienda y la tarifa contratada. Por tanto, no existe un aumento único en la factura de invierno que se aplique a todas las familias. Pero los datos oficiales nos permiten hacer una estimación.
¿Cuánto cuesta realmente calentar tu casa?
Según datos de la Autoridad Reguladora de Servicios Energéticos (ERSE), el precio medio global de la electricidad para los consumidores domésticos en el mercado portugués ronda los 0,22€ a 0,25€ por kWh. Valores ya con tasas e impuestos incluidos en la franja de consumo más representativa, DC.
Al analizar el consumo en términos de equipos de calefacción, el impacto financiero se refleja directamente en el presupuesto final:
- Calefactores de gasóleo y termoventiladores (de 1500 W a 2000 W): Un termoventilador encendido sólo 4 horas al día consume aproximadamente 8 kWh
diarios. A finales de mes, esto representa un aumento de aproximadamente 240 kWhlo que se traduce en un coste adicional de 50€ a 60€ al mes en la factura; - Aire acondicionado (tecnología Inverter): Al ser hasta tres veces más eficiente que los calentadores de resistencia tradicionales, un aire acondicionado funcionando durante el mismo período consume alrededor de 2,5 kWh a 3 kWh por día, sumando entre 15€ y 22€ a la factura mensual;
Los factores que hacen que la factura se dispare
1. Pobreza energética y mal aislamiento
Estudios y datos de la Dirección General de Energía y Geología (DGEG) indican que Portugal sigue presentando altos niveles de vulnerabilidad a la pobreza energética. La mayoría de los edificios residenciales se construyeron sin un aislamiento térmico adecuado en paredes y ventanas, lo que provoca que el calor generado en el interior desaparezca en pocos minutos.
2. Días más cortos e iluminación ampliada
Ajustando los relojes y reduciendo el número de horas de luz natural, la iluminación de la casa permanece encendida durante más tiempo. Además, los electrodomésticos como la secadora de ropa y el termo (termo eléctrico) funcionan con mayores exigencias debido a las bajas temperaturas del agua que ingresa a la red.
3. Tarifas y periodos punta
Para quienes tienen tarifas cada dos horas o tres horas, el consumo en los meses de invierno suele coincidir con las horas punta (finales de la tarde y primeras horas de la noche), cuando la tarifa por kWh es más cara.
Cómo reducir el agrandamiento sin pasar frío
- Equipo eficiente: Siempre que sea posible, reemplace los calentadores de resistencia eléctrica (calentadores de ventilador/aceite) con sistemas de aire acondicionado con bomba de calor;
- Huecos y corrientes de aire: El uso de cintas aislantes en puertas y ventanas puede reducir la pérdida de calor hasta en un 20%, evitando que el calentador funcione de manera continua;
- Luz solar: Mantenga abiertas las persianas y cortinas durante el día en las habitaciones expuestas al sol y ciérrelas al anochecer para crear una barrera térmica adicional.

