En España, el grupo parlamentario Sumar propuso recientemente una medida innovadora que genera debate: el grado de multas de tráfico ajustadas al rendimiento del delincuente. La idea no es nueva: países como Suecia, Dinamarca, Suiza e incluso el Reino Unido ya adoptan sistemas similares. Pero, ¿podría tener sentido aplicar un enfoque idéntico a Portugal?
Multas de tráfico ajustadas al rendimiento: ¿llegarán a Portugal?
La propuesta española viene en el contexto de una iniciativa legislativa que apunta, entre otras cosas, a reducir el límite legal del alcohol detrás del volante. También prohíbe las advertencias entre los conductores en los controles policiales. Aprovechando la discusión, el Partido Sumar presentó una serie de enmiendas, incluida una que aboga por la progresividad de las sanciones monetarias de acuerdo con el ingreso bruto anual del conductor.


¿Cómo serán las multas?
+150% si ganan entre 70,000 y 85,000 euros/año
+300% entre 85,000 y 100,000 euros
+500% si superan los 100,000 euros/año
Por otro lado, aquellos que ganan hasta 1,5 veces el salario mínimo podrían tener reducciones del 30%, y el 15% para aquellos que ganan entre 1.5 y 2.5 veces este valor.
La lógica es simple: una multa de 500 euros no tiene el mismo impacto para aquellos que ganan 1100 euros al mes y para aquellos que reciben 10000 euros. Sumar considera, por lo tanto, que el deterioro de las multas solo será real si se ajustan al poder adquisitivo del delincuente.
Y en Portugal, ¿tendría sentido?
Actualmente, las multas en Portugal varían según la gravedad de la infracción y son fijas, independientemente del rendimiento del conductor. La introducción de un modelo progresivo requeriría cambios profundos en la legislación y una articulación entre varias entidades, como la TA (Autoridad Fiscal), el Seguro Social y el Instituto Nacional de Estadísticas, para verificar los ingresos.


La medida podría enfrentar resistencia. Sin embargo, también podría verse como una forma más justa y equitativa de aplicar la ley, reforzando el pedagógico y el disuasorio de las multas. Especialmente en áreas como el exceso de velocidad, el uso del teléfono móvil detrás del volante o conduciendo bajo la influencia del alcohol.
En un momento en que la seguridad vial sigue siendo una preocupación en Portugal, con miles de infracciones registradas anualmente, tal vez es hora de repensar el sistema de sanciones, lo que lo hace más adaptado a la realidad socioeconómica de los ciudadanos. El impacto educativo más justo y mayor puede ser una forma de reducir los comportamientos de la carretera en las carreteras.

