Con los precios del combustible siempre oscilando, ahorrar cada caída se ha convertido en una prioridad para aquellos que conducen, ya sea personales o profesionales. Hay varias formas efectivas de aumentar la eficiencia del automóvil sin gastar un centavo. Mantener los neumáticos con la presión correcta, por ejemplo, mejora el consumo y prolonga la vida útil de los neumáticos. Sin embargo, también hay trucos populares que prometen milagros … pero son solo eso: mitos. Entonces, ahora que los combustibles aumentan la atención con los trucos que no funcionan.
Los combustibles aumentan pero estos trucos no funcionan
Usa el punto muerto en el descenso
Muchas personas creen que poner el automóvil en un punto muerto en un descenso reduce el consumo. La lógica parece tener sentido. El motor reduce las revoluciones por minuto y supuestamente consume menos. Pero en la práctica, no solo puede ser peligroso, sino que el automóvil incluso puede gastar más. En muchos modelos, cuando se quita el pie del acelerador con un cambio de engranaje, el consumo es prácticamente nulo gracias a la llamada «corte de inyección». Ya en un punto muerto, el motor continúa trabajando en Ralenti y consume combustible. Además, se pierde el control de frenado del motor, lo que aumenta el riesgo de accidente.


Apague el motor en los semáforos
Algunos conductores intentan imitar sistemas automáticos de arranque de arranque apagando manualmente el motor en paradas cortas. Sin embargo, solo los automóviles con esta tecnología de fábrica están preparados para soportar este tipo de desgaste. Los motores, baterías y alternadores de estos modelos están reforzados para soportar el alineador constante. Hacer esto manualmente en un automóvil convencional puede finalmente dañar la batería o el arranque. Esto representa los costos muy superiores a la gasolina ahorrada.


Descargue el vidrio en lugar de usar el aire acondicionado
Abrir los anteojos en la carretera puede parecer una alternativa más económica al aire acondicionado. Sin embargo, el aumento de la resistencia al aire hace que el motor funcione más duro, anulando los ahorros. A altas velocidades, es más eficiente mantener las ventanas cerradas y usar el aire acondicionado con moderación.

