
Los teléfonos inteligentes con 4 GB de RAM podrían ganar un nuevo impulso en 2026, contrarrestando la tendencia de crecimiento continuo de la memoria de los últimos años. El cambio estaría ligado principalmente al incremento del coste de los módulos de memoria, que ya empieza a repercutir en los precios de los nuevos lanzamientos.
Como lo señaló el Gizmochinael iQOO 15 es un ejemplo de ello, ya que registró un aumento de precio de alrededor del 33% en comparación con el modelo anterior en el mercado indio. Ante esto, los fabricantes estarían buscando alternativas para contener costes, y la RAM aparece como uno de los principales objetivos.
Las configuraciones más altas pueden desaparecer
Según el informante del mercado móvil Lanzuk, los smartphones con 16 GB de RAM podrían prácticamente desaparecer en 2026, quedando sólo en modelos muy concretos.
Por otro lado, los dispositivos con 4 GB de RAM tenderían a ser mucho más comunes de lo que son actualmente. Lo más preocupante es que algunos de estos dispositivos puedan llegar al mercado más caros que los modelos actuales, ofreciendo incluso menos memoria.
El informe también apunta a una reorganización más amplia de las configuraciones. Los modelos con 12 GB de RAM podrían reducirse hasta un 40%, siendo sustituidos por variantes de 6 GB u 8 GB. Los smartphones con 8 GB tendrían un recorte aún mayor, del 50%, dejando espacio para versiones con 4 GB o 6 GB.
Se espera que los precios de las memorias vuelvan a subir en 2026
Las especulaciones cobran aún más fuerza con un reciente informe de TrendForce, empresa especializada en inteligencia de mercado, que apunta a un nuevo aumento significativo de los precios de las memorias en el primer trimestre de 2026.
Según la consultora, se espera que este aumento ejerza “una presión significativa sobre los costes de los fabricantes de dispositivos finales a nivel mundial”, afectando directamente a los teléfonos inteligentes, portátiles y otros dispositivos electrónicos de consumo. Como resultado, los analistas creen que las marcas se verán obligadas a elegir entre aumentar los precios o reducir las especificaciones.

