
PARA ENTRAR
Si conduces un coche por la carretera habitualmente, es posible que de vez en cuando cometas errores sin saber que lo estás haciendo. Al fin y al cabo, existen muchas reglas y no siempre es posible interiorizar cada una de ellas.
En este artículo te informamos sobre algunas prácticas que debes evitar, ya que constituyen una infracción del código de circulación.
1. Forzar descensos en pendientes
Las dificultades de tráfico suelen surgir cuando hay una carretera en pendiente, con un coche subiendo y otro bajando, ambos de la misma categoría. Ahora, el artículo no. 33 del Código de Circulación nos dice que El auto que va cayendo es el que cede el paso.
Sin embargo, el código también establece: «si es necesario realizar una maniobra marcha atrás, el conductor del vehículo más cercano al lugar donde es posible cruzar o, si las distancias son idénticas, el que va cuesta arriba deberá retroceder, a menos que la maniobra sea claramente más fácil para el conductor del vehículo que va cuesta abajo».
La multa puede oscilar entre 60 y 300 euros.
2. No ilumine en las rotondas (y más allá)
Los intermitentes no son un accesorio, sino obligatorios en muchos casos, para cualquier persona que conduce, al cambiar de dirección o al entrar en una rotonda, por ejemplo. Centrándonos en el caso de las rotondas, el «conteo» es fácil al entrar en una rotonda: si sales por la 1ª salida, parpadea a la derecha, si sales por cualquier salida que no sea la 1ª, parpadea a la izquierda.
Incluso si sigues recto y no giras literalmente a la izquierda, debes parpadear para indicar tu intención de moverte. Incluso usando la señal de giro a la izquierda, debes usar la derecha cuando te acerques a tu salida. De esta forma, otros coches sabrán que quieres salir en esa zona específica.
3. No dejes que los autobuses comiencen en las paradas.
Especialmente para quienes conducen en ciudad, esta es una situación muy común. Imagina que vas conduciendo con normalidad y, más adelante, ves un autobús en la parada, con su luz intermitente indicando el inicio del viaje.
El instinto es seguir avanzando, para que el autobús vuelva a la carretera cuando haya espacio y tiempo, como cualquier otro vehículo. Ahora, la regla es diferente en este caso. Es decir, deberás ceder el paso al autobús o, en su caso, detenerlo para que pueda reanudar su marcha.
La infracción de esta norma se sanciona con una multa de entre 60 y 300 euros. La norma está explícita en el artículo 20 del Código de Circulación.
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