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Correr nunca ha sido tan popular como lo es ahora. Sin embargo, este aumento masivo de la actividad ha supuesto un desafío medioambiental sin precedentes para el planeta. Actualmente, la industria del calzado se ha convertido en un campo de ingeniería avanzada, donde las grandes marcas compiten ferozmente para crear modelos cada vez más ligeros, rápidos y eficientes. Para conseguirlo, los fabricantes utilizan complejas combinaciones de espumas, tejidos y plásticos que, aunque mejoran su rendimiento, hacen de la sostenibilidad una preocupación secundaria. Sin embargo, la vida útil típica de unas zapatillas para correr es de un máximo de 800 km. Para un corredor habitual, esto significa deshacerse de un par cada cuatro o seis meses. Pero ahora todo podría cambiar gracias a una nueva tecnología que podría significar el fin de las zapatillas para correr que usas.
¿El fin de las zapatillas para correr tradicionales?
Las zapatillas tal como las conocemos crean un problema medioambiental. Aunque existen programas de recogida de calzado usado, la mayoría acaba en el llamado downcycling. Es decir, el material se tritura para fabricar parques infantiles o pistas de atletismo. Sin embargo, nunca se transforma en materia prima para nuevas zapatillas. En este escenario, es casi imposible lograr el ciclo de reciclaje completo debido a la mezcla de componentes unidos y fusionados.

El secreto de los monomateriales programables
Para resolver este enigma medioambiental, investigadores del grupo alemán Fraunhofer lanzaron el proyecto ZiProMat. La idea es tan simple como revolucionaria: ¿y si tus zapatillas estuvieran hechas casi en su totalidad de un solo material?
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El gran desafío de este enfoque es que las zapatillas modernas dependen de diferentes densidades. Naturalmente, necesita que el talón sea suave para absorber los golpes, la entresuela para proporcionar una transición suave y el antepié firme para un impulso eficiente. Normalmente, esto requiere tres o cuatro tipos diferentes de plásticos y cauchos. Sin embargo, los científicos alemanes han descubierto que pueden replicar estas propiedades utilizando sólo un elastómero de copoliéster termoplástico.
De esta forma, en lugar de mezclar diferentes materiales, los investigadores modifican la estructura física del propio material. Mediante procesos de termoformado, se moldean láminas de copoliéster con diferentes nervaduras y ranuras. Al cambiar el diseño de estas estructuras, se puede hacer que una zona sea extremadamente flexible y otra muy rígida, manteniendo la integridad química del producto.

Una asociación con Puma hacia el calzado eterno
Esta innovación hace que, al final de su vida útil, no sea necesario desmontar ni separar el zapato. Como todo está hecho de poliéster, el par completo se puede fundir y transformar nuevamente en materia prima pura para hacer zapatos nuevos. Esto elimina la necesidad de vertederos y reduce drásticamente la huella de carbono de la producción.
Además, este proyecto ya ha pasado de la teoría a la práctica. El grupo Fraunhofer colaboró con Puma para probar la viabilidad de esta tecnología en prototipos reales. Los resultados fueron extremadamente positivos y demostraron que es posible mantener el rendimiento de alta competencia que exige sin sacrificar la salud del medio ambiente.
El objetivo final de ZiProMat es establecer una plataforma tecnológica de materiales programables que puedan aplicarse a otros sectores, como el del calzado laboral, donde la durabilidad es la prioridad.
En tan solo unos años, se podría correr con zapatos que alguna vez fueron otros zapatos, cerrando finalmente el círculo de la sostenibilidad en el deporte. Después de todo, el futuro de tu carrera no debería depender sólo de la velocidad que alcances, sino también de la huella que dejes atrás.

