En los últimos meses se ha extendido por las redes sociales un “truco secreto” de seguridad: antes de utilizar el cajero automático, se debe presionar Cancelar para eliminar cualquier fraude que estuviera “programado” en la máquina. El mensaje siempre repetía lo mismo: haz esto antes de insertar la tarjeta y estarás protegido. Suena bien, es sencillo… pero no se corresponde con la realidad. Pero, ¿qué se hace exactamente para cancelar en un cajero automático y evitar estafas? ¿Y será verdad?
¿Es esto realmente cierto?
Lo cierto es que no hay ninguna indicación oficial por parte de los bancos que digan que al presionar Cancelar, cuando la máquina está parada, se borran esquemas invisibles. Cuando el terminal está en reposo, no hay ninguna operación en curso. En otras palabras: presionas Cancelar y, en la mayoría de los casos, no sucede nada especial. El peligro está precisamente aquí: crees que ese tacto te protege y te vuelves menos consciente de lo que realmente importa, el estado de la máquina, el teclado, las ranuras y quién está a tu alrededor.


¿Pero el botón es inútil?
Esto no quiere decir que el botón Cancelar sea inútil. Todo lo contrario: utilizado en el momento adecuado, puede evitar problemas. Imagina que llegas al cajero automático, insertas la tarjeta y notas que hay algo extraño: un marco desalineado, una pieza de plástico diferente, la ranura de la tarjeta se ve diferente o alguien está demasiado cerca de ti tratando de ver el PIN. En estas situaciones, lo mejor que puede hacer es simple: presione Cancelar, asegúrese de que la tarjeta regrese a su mano y salga, preferiblemente a otra máquina en un lugar más vigilado.
Lo mismo ocurre cuando ya estás en plena operación y, de repente, algo no te inspira confianza. Ves un valor que no reconoces, una referencia que no cuadra o te das cuenta de que cometiste un error. En lugar de “ir hasta el final y ver qué pasa”, el paso correcto es detenerse. Cancela, espera a que te devuelvan la tarjeta y luego vete. Si la máquina emite un recibo, consérvelo para poder confirmar qué pasó con el saldo.
¡Otra situación en la que el botón de cancelar del cajero automático puede ayudar!
También existe otra situación en la que Cancelar es tu mejor amigo: cuando la máquina se bloquea, comete un error o pasa demasiado tiempo “pensando” después de introducir el PIN o elegir el valor. En estos casos no abandones inmediatamente el terminal. Primero, intente cancelar la transacción, espere la tarjeta y verifique la cuenta más tarde. Si algo ha salido mal, puedes reclamar al banco indicando la fecha, hora y lugar.


El problema es cuando el mito de Cancelar se mezcla con un comportamiento incorrecto.
Presionar Cancelar en medio de un retiro, entrar en pánico y salir sin confirmar nada es una receta perfecta para la confusión: no sabrás si el dinero ha salido, si se ha revertido o si alguien se va a aprovechar de la situación después de ti. Peor aún es la persona que pulsa Cancelar, toma las notas y se marcha sin comprobar si le han devuelto la tarjeta. Para un estafador que ya ha visto el PIN por encima del hombro, esto es oro.
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