Cuando hace frío o llueve, los roedores buscan calor, refugio y comida. Así que un coche caliente (viajes cortos, muchas paradas) o aparcado durante días es una invitación: motor aún caliente, espacio protegido, restos de comida (galletas, pienso, semillas) y material para hacer nidos. Daños típicos: aislamiento destruido, cables roídos, filtros obstruidos y… malas noticias en la factura del taller. Sin embargo, muchos arneses modernos utilizan recubrimientos “bio”/vegetales en el cableado, pero no se sabe realmente si este es el caso. La verdad es que las ratas muerden los cables de los coches y las facturas pueden ser elevadas. Esta es una situación que se viene produciendo con mayor frecuencia en Lisboa pero también en otras ciudades del país.


Lo que NO debes hacer
Bolas de naftalina/naftalina en el motor: Además de ser inflamables, los productos a base de naftalina están prohibidos en la UE desde 2008 y la exposición es tóxica. Ni siquiera pienses en el compartimiento del motor.
“Baños” de ambientadores fuertes/aceites esenciales dentro del coche: Pueden irritar las vías respiratorias y no resuelven la entrada.
El plan de 9 pasos (prevención que funciona)
Saca la “cantimplora” del coche
Sin restos de comida, comida para mascotas, semillas ni envoltorios de dulces. Mientras tanto, haz una limpieza rápida semanal: alfombras, compartimentos de almacenamiento, maleta.
Refréscate y “abre la casa”
Cuando aparque en un garaje, deje el capó en el pestillo (no completamente abierto) para disipar el calor más rápidamente, haciendo que los roedores se sientan menos cómodos.
Barreras físicas de acceso
Instale rejillas/mallas metálicas (malla fina) en la entrada de aire y junto al filtro de cabina, si su modelo lo permite, sin bloquear el flujo de aire. Entonces los talleres hacen esto en minutos.
Iluminación y organización en el garaje.
Mientras tanto, mantén la zona bien iluminada, sin cajas/cartones apoyados contra el coche. Retirar leña, escombros y vegetación de las paredes y del área de estacionamiento.
Ciclo “despertar el coche”
Si su automóvil ha estado estacionado durante días, enciéndalo y conduzca durante 15 a 20 minutos 1 a 2 veces por semana. Los motores fríos y parados son blancos fáciles.


Dispositivos anti-roedores dedicados
Hay módulos ultrasónicos de 12 V (algunos combinan impulsos eléctricos de baja potencia en las placas) adecuados para el compartimento del motor. Los resultados varían, pero ayudan cuando se combinan con los pasos restantes.
Cintas/tubos “picantes”
Algunos fabricantes y mercados de repuestos venden cintas/barnices con capsaicina para envolver los arneses expuestos. Aplicación limpia y localizada = menos riesgo que pulverizar todo el motor. (Y evita los olores nauseabundos).
Trampas pero fuera de la caja fuerte
Utilice trampas de clic en todo el perímetro/garaje, cerca de paredes/zócalos, nunca sueltas en el compartimento del motor (riesgo de quedar atrapado y dañarse). Evite los venenos callejeros: pueden provocar malos olores y suponer un riesgo para las mascotas.
Inspección flash semanal (2 min)
Abre el capó: busca hojas, trapos, semillas, heces y revisa el filtro del habitáculo. Entonces, cuanto antes detecte las señales, menor será el daño.
Señales de invasión (actúe ahora)
- Olor fuerte/“amoniaco”, trozos de espuma o fieltro, hojas acumuladas.
- Advertencias eléctricas intermitentes, limpiaparabrisas “muertos”, luces defectuosas.
- Ruidos de algo rozando/raspando al encender la ventilación.
- Si ves señales: no enciendas el aire acondicionado (puede esparcir partículas), usa mascarilla/guantes y pasa a la siguiente cuadra.
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