
¿Tiene un cable de extensión detrás del soporte de su televisor o debajo de su escritorio? Probablemente sí. Casi todos los hogares portugueses los tienen. Pero hay un detalle aparentemente inocente en la forma en que lo usas que puede convertir un simple cable en una trampa para incendios. El error es tan común que pasa desapercibido durante años. Entonces, si tienes un cable de extensión como este en casa, ¡apágalo!
¿Tienes un alargador eléctrico como este en casa? ¡Apágalo!
Compraste un cable de extensión de 10 metros, pero solo necesitas 2 metros para llegar al enchufe. ¿A qué te dedicas? Conectas el enchufe y dejas el resto del cable bien enrollado, a veces todavía con la brida de plástico original, para mantenerlo “limpio”.
Precaución: Al hacer esto, acaba de crear un calentador involuntario dentro de su propia casa.

La ciencia del peligro: ¿por qué sucede esto?
No es necesario ser ingeniero para comprenderlo. Cuando la electricidad pasa a través de un cable, siempre genera algo de calor.
Si el cable está estirado: Este calor se disipa en el aire y no pasa nada.
Si el cable está enredado: El calor queda atrapado. Los cables se calientan entre sí, creando un “efecto invernadero” en el cobre.
¿El resultado? La temperatura se dispara. El revestimiento de plástico (aislamiento) comienza a ablandarse, luego se derrite y finalmente los cables se tocan, provocando un cortocircuito. Si hay polvo o alfombras cerca, es posible que se produzca un incendio.
El escenario perfecto para el desastre
Este fenómeno es peligroso con cualquier dispositivo, pero se vuelve crítico con equipos que “extraen” mucha energía. Imagina que tienes un cable de extensión enrollado (como una bobina o simplemente enredado) y lo conectas:
- Un calentador de aceite o un calentador de ventilador.
- Una plancha.
- Potente aspiradora.
En estos casos, la extensión no necesita días para fundirse. Puede suceder en minutos. Y lo peor es que, como el cable suele estar escondido detrás de sofás o muebles, sólo te das cuenta del peligro cuando hueles plástico quemado o ves humo.

Regla de oro: ¡Estírate, estírate siempre!
Las autoridades y los bomberos lo tienen claro: los cables de extensión enredados son una causa frecuente de incendios domésticos evitables.
Para proteger su hogar, siga estos 3 sencillos pasos ahora mismo:
Haz una ronda: Mire detrás de los muebles. Si ves que se utiliza un alargador o un carrete de cable (esas bobinas naranjas o negras) sin estar del todo desenrollado, detén todo.
Desenrolla todo: Aunque solo necesites 1 metro y la extensión sea de 20, tendrás que extenderla por completo. El aire necesita circular alrededor del cable.
Toca el cable: Si está utilizando un electrodoméstico potente y el cable de extensión se siente caliente al tacto, eso es una señal de alerta. Desenchufe inmediatamente y reemplácelo con un cable de extensión adecuado para obtener mayor potencia.
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