Si bien muchas personas están entusiasmadas con el nuevo modo de privacidad integrado en la pantalla del Galaxy S26 Ultra, hay quienes plantean una pregunta más incómoda. En otras palabras, ¿Samsung comprometió la calidad del panel para implementar esta funcionalidad?
La crítica no es al concepto, que evidentemente es muy interesante. Es ejecución.
1. Cuando el Modo Privacidad está activado: menos brillo y menos resolución

Según algunos usuarios, cuando el Modo Privacidad está activo, el panel utiliza una técnica de “enmascaramiento de subpíxeles”. En la práctica, la mitad de los píxeles se apagan o atenúan para limitar los ángulos de visión y evitar que alguien cercano pueda ver el contenido.
¿El resultado?
- Caída notable en el brillo máximo
- Reducción efectiva de la resolución, ya que sólo una parte de los píxeles realmente funcionan.
Es decir, la privacidad se paga con la calidad de la imagen. Nada inesperado, ya que esto también ocurre con las películas de privacidad. Pero es una compensación que no todos están dispuestos a hacer con equipos de alta gama.
2. El posible “impuesto permanente” al hardware
Aquí es donde la conversación se vuelve más interesante.
Incluso con el modo de privacidad desactivado, algunos dicen que los ángulos de visión del S26 Ultra son peores que los del S25 Ultra. La explicación dada implica la existencia de una capa física de bloqueo de la luz asociada a los llamados “píxeles direccionales”.
En la práctica, esto se puede traducir en:
- Desviación de color: blancos que cambian ligeramente cuando se ve la pantalla desde un lado
- Atenuación lateral: Cuando le muestra una foto a alguien que está a su lado, la imagen puede aparecer más oscura que en el modelo anterior.
Si esto es realmente así, entonces no estamos hablando sólo de un modo opcional. Estamos hablando de una limitación estructural del panel.
¿Y el nuevo revestimiento antirreflectante?
También hay informes de que el nuevo revestimiento antirreflectante puede ser inferior al del S25 Ultra, lo que sólo añade otra capa de dudas a la ecuación.
Por supuesto, esto todavía depende en gran medida de la sensibilidad de cada usuario. Hay quienes nunca notan ni la más mínima diferencia en los ángulos de visión. Otros, especialmente aquellos que consumen mucho contenido multimedia o trabajan con imágenes, lo notan enseguida.
¿Exageración o problema real?
Todavía es demasiado pronto para saberlo. Pero en un buque insignia Ultra, donde se supone que la pantalla es una referencia absoluta en Android, cualquier compromiso llama la atención. Ahora la pelota está en el tejado de los usuarios. ¿Se trata de un detalle técnico irrelevante en la vida cotidiana o de un verdadero factor decisivo en un smartphone de este precio?

