
Llegas a casa, necesitas cargar tu celular, encender la lámpara y hasta tu laptop. Sólo hay un enchufe en la pared. ¿La solución? Ese pequeño adaptador triple (el famoso ladrón o benjamín) que cuesta unos cuantos pavos en el supermercado. Parece la solución perfecta. No hay cables recorriendo el suelo y soluciona el problema en segundos. Pero si tienes uno de estos conectado permanentemente, tenemos malas noticias. ¡Es más peligroso que un cable de extensión!
¿Qué hace que esto sea más peligroso que un cable de extensión?
El problema no es (sólo) la electricidad. Es la gravedad. Así, a diferencia de los alargadores con cable, que se apoyan en el suelo, el adaptador triple se cuelga de la pared. Cuando conectas allí dos o tres enchufes, especialmente los más pesados de transformadores o cargadores rápidos, creas un efecto de palanca.

El peso de los enchufes tira del adaptador hacia abajo.
Con el tiempo, los pasadores de metal dentro del tomacorriente de pared comienzan a combarse y ensancharse bajo la presión constante.
Sin embargo, el récord comienza a tambalearse. Ya no tienes una conexión firme. Y aquí es donde comienza el peligro.
El fenómeno del arco eléctrico
¿Conoces ese ruido extraño (un zumbido como bzzt) cuando tocas un enchufe? ¿O cuando la luz de la lámpara tiembla? Esto sucede porque la conexión está suelta. La electricidad se ve obligada a saltar de un metal a otro a través del aire. A esto se le llama arco eléctrico. Estos microsaltos generan temperaturas muy elevadas, muy superiores a las de una extensión enrollada.
La señal invisible (y el olor a pescado)
El peligro con los benjamins es que el daño ocurre dentro de la pared o en la cara del enchufe, donde no se puede ver. El plástico empieza a carbonizarse lentamente. Consejo de experto: ¿Sabías que muchos enchufes y adaptadores, cuando los componentes aislantes comienzan a derretirse, desprenden un olor parecido al de pescado podrido o amoníaco? Si hueles este olor en una habitación y no sabes de dónde viene, corre a los enchufes. Uno podría estar en llamas.
Benjamín vs Extensión: ¿Quién gana? La extensión del cable siempre gana. ¿Por qué?
Sin embargo, el enchufe de extensión es ligero y sencillo. Además, el cuerpo de los enchufes está en el suelo. De esta manera no habrá peso que obligue a “abrir” el enchufe de pared. ¿Qué deberías hacer ahora mismo? Revisa tus enchufes, especialmente detrás del sofá o en la cocina.
Agite el adaptador: Si se tambalea mucho o parece flojo, quítelo inmediatamente. Es posible que la toma de corriente ya esté dañada.
Comprueba el color: Si ve manchas oscuras o amarillentas alrededor de los orificios del enchufe, se ha sobrecalentado.
Reemplaza estos adaptadores de pared por una regla (alargadera) con un cable, aunque sea corto. ¿Es menos agradable estéticamente? Tal vez. Pero tu hogar (y tu seguridad) te lo agradecerán.
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