El 12 de agosto, medio país apuntará con sus móviles al cielo para intentar captar el eclipse. El problema es que hacerlo mal puede salir caro: además del riesgo para la vista, apuntar la cámara al Sol durante mucho tiempo puede incluso dañar el sensor. La buena noticia es que, con unas sencillas precauciones, podrás conseguir la foto sin arruinar nada. Entonces, ¿es buena o mala idea fotografiar el eclipse con el móvil?
Fotografiando el eclipse con tu celular: el Sol puede dañar el sensor de tu celular
El sensor de la cámara es sensible a la luz y la luz solar directa y concentrada es intensa. Una fotografía rápida con gran angular no suele ser espectacular, pero mantener el Sol encuadrado durante minutos, especialmente con el zoom óptico (que concentra aún más luz), puede sobrecalentar y quemar el sensor. ¿Esas manchas o manchas permanentes que a veces aparecen en los móviles? Muchos vienen precisamente de allí.


La regla de oro: utilizar un filtro delante del objetivo
La solución es la misma con la que proteges tus ojos: un protector solar. Y tienes un truco barato: las gafas para eclipses certificadas (ISO 12312-2) también sirven como filtro improvisado. Coloca uno de los lentes muy cerca y centrado frente a la cámara del celular y asegúralo con cinta adhesiva. De esta forma filtras la luz antes de que llegue al sensor y evitas tanto daños como ese destello blanco que arruina la foto.
Presta atención a un detalle importante: en casi todo el país el eclipse es parcial (el Sol nunca se tapa del todo), por lo que necesitas el filtro de principio a fin. Sólo en la banda de totalidad, en Montesinho, y durante los ~26 segundos en los que el Sol desaparece por completo, es seguro quitar el filtro.
Protege tus ojos, no solo la cámara
Parece una obviedad, pero conviene advertir: nunca mires directamente al Sol para encuadrar la foto, ni a través del visor. Utilice la pantalla de su teléfono para componer la imagen y mantenga puestas las gafas de eclipse mientras lo hace. Tus ojos te lo agradecerán.


Trucos para que tu foto quede realmente bien
- Olvídese del zoom digital. En un teléfono móvil, el Sol seguirá siendo pequeño y el zoom sólo arruina la calidad. En su lugar, aproveche el paisaje circundante.
- Baja la exposición. Toca el Sol en la pantalla y deslízalo para oscurecer la imagen, de modo que no sea solo una bola blanca explosiva.
- Estabiliza. Un trípode pequeño, o simplemente apoyar el teléfono contra algo firme, marca la diferencia en condiciones de poca luz.
- Compone con el horizonte. Como el eclipse tiene lugar al final de la tarde, con el Sol ya bajo, tienes una rara oportunidad de incluir siluetas de montañas, mar o ciudades en la foto. Eso es lo que lo hace memorable, no el zoom.
¿Qué pasa si no tienes un filtro?
Si no conseguiste a tiempo las gafas para eclipses, lo más prudente es no insistir en apuntar al Sol. En su lugar, fotografíe el entorno: la extraña luz azulada, las sombras, la gente mirando hacia arriba. Muchas de las mejores imágenes de un eclipse no son del Sol, sino de la reacción del espectador.

