¿Sabes ese sueño de vivir cerca de la playa, escuchando el sonido de las olas cuando te despiertas y hueles el mar al final del día? Después de todo, no solo puede ser la calidad de vida. Vivir cerca de la playa puede ser una cuestión de vida o muerte.
Vivir cerca de la playa puede ser una cuestión de vida o muerte
Un nuevo estudio de la Universidad de Ohio acaba de revelar algo inesperado: vivir junto a la costa puede literalmente prolongar su vida. Sí, este bien. Aquellos que viven más cerca del mar tienden a vivir más y los números son claros.
¿Qué descubrieron los científicos?
Se analizaron datos de más de 66,000 personas, comparando la esperanza de vida promedio con la ubicación de sus hogares en relación con el agua. La conclusión? Aquellos que viven al lado de la costa tienen una esperanza de vida promedio de más de un año en comparación con el promedio nacional de 79 años.
Ya los que viven en ciudades cerca de ríos o lagos … viven menos. ¿Sorprendido? Nosotros también.


No toda el agua es buena
Los investigadores estaban buscando una respuesta clara: ¿puede algún «espacio azul» (lagos, ríos, mar) tener efectos positivos en nuestra salud? La respuesta fue un rotundo «no». Las ventajas están prácticamente reservadas para aquellos que viven junto al mar.
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Vivir cerca de ríos o lagos en áreas urbanas se ha asociado con una mayor mortalidad. ¿La razón? Contaminación, falta de espacios seguros para la actividad física, pobreza y mayor riesgo de inundación.
Por otro lado, las zonas costeras tienden a tener menos extremos de temperatura, mejor calidad del aire y más oportunidades de ocio al aire libre. Por supuesto, el factor económico también pesa: las vistas al mar son a menudo más caras y esto puede significar mejores condiciones de vida en general.
¿Qué nos dice todo esto?
Sin embargo, una vez más, la ciencia apunta en la misma dirección. Así, la naturaleza es buena para la salud. Y en este caso, vivir junto al mar puede incluso agregar años a su vida.
Pero tenga cuidado: esto no significa que deba vender todo y mudarse a la playa. La investigación muestra una correlación, no una causa directa. Aún así, es un hecho que puedes pensar.


Tal vez ese largo fin de semana en Nazaret, la costa de Vicentina o Vila Nova de Milfontes no es solo un lujo. Puede ser exactamente lo que su cuerpo está pidiendo.
¿Conclusión?
Si tiene suerte (o posibilidad) de vivir junto al mar, disfrútalo. Y si no tiene … intente estar en contacto con la naturaleza tanto como sea posible. Porque sí, la vida parece aún más larga cuando se pasa al sonido de las olas.

