Compraste un aire acondicionado inverter por menos de 300€, quedaste contento con el ahorro y, dos o tres años después, se rompió la placa electrónica. Parece sencillo de solucionar, al fin y al cabo, sólo hay que cambiar una pieza. El problema es que, en muchas marcas blancas que se venden en las grandes superficies, esta pieza simplemente no existe en stock, o tarda meses en llegar (si es que llega). Eso es lo que pasó con uno de los sistemas de aire acondicionado que tengo en casa, comprado a Leroy Merlin.
Comprar aire acondicionado barato: el caso Aire+ no es un ejemplo aislado
Aire+ es la marca propia de aire acondicionado de Leroy Merlin en Portugal. No corresponde a un fabricante conocido e identificable. Es una etiqueta que se coloca en equipos fabricados por terceros. Se trata de una práctica habitual en el comercio minorista pero que tiene una consecuencia directa para ti: cuando la placa falla, la asistencia técnica depende enteramente de la relación comercial entre la tienda y el proveedor de la pieza, no de la propia red de asistencia de una marca.

Hay informes de consumidores que han visto la misma placa base reemplazada varias veces a lo largo de los años. Esto sin que se resolviera el defecto original, y casos en los que la tienda estuvo meses “esperando respuesta” del proveedor antes de obtener una pieza de repuesto. Sin embargo, el cliente se queda sin aire acondicionado, a menudo durante las horas de mayor calor.
¿Por qué pasa esto con las marcas baratas?
Los fabricantes de referencia (Daikin, Mitsubishi, LG, Samsung) mantienen redes de distribución de repuestos propias y relativamente predecibles. Las marcas blancas y los dispositivos básicos dependen de quién fabricó ese lote específico. Si esta relación comercial cambia, o si el proveedor suspende el modelo, es posible que la pieza simplemente ya no esté disponible, incluso a un costo elevado.
Este no es un problema exclusivo de Aire+. El mismo patrón se repite en otras marcas económicas que se venden en las grandes tiendas de bricolaje y electrodomésticos. El precio bajo es posible precisamente porque no hay inversión en una estructura postventa sólida.

Lo que dice la ley (y lo que nadie te dice en la tienda)
Desde enero de 2022, el Decreto-Ley N° 84/2021 obliga a los productores a mantener disponibles las piezas necesarias para reparar los bienes durante 10 años después de la comercialización de la última unidad. En teoría, esto debería protegerte exactamente de esta situación.
En la práctica hay dos cosas que la ley no resuelve:
No exige que las piezas sean gratuitas ni un plazo de entrega rápido, sólo “razonable”, un concepto vago que deja lugar a meses de espera.
Cuando el “productor” es difícil de identificar (como ocurre con las marcas privadas sin un fabricante claro), se vuelve más difícil para el consumidor hacer valer este derecho directamente, lo que lo deja dependiente del minorista.
¿Qué puedes hacer si esto te sucediera?
Si tu tienda dice “no hay pieza”, tienes derecho a exigir, por escrito, una respuesta formal sobre el plazo de reparación o alternativa (reposición, rebaja de precio o resolución del contrato, en ese orden, según el DL 84/2021). Conserve siempre las facturas y comunicaciones. Sin embargo, si la situación se prolonga más de lo razonable, puedes recurrir al Centro Nacional de Información y Arbitraje de Conflictos del Consumidor (CNIACC) o a un centro de arbitraje de consumo de tu zona, sin coste alguno para un abogado.
La conclusión práctica
Un aire acondicionado más caro de una marca con red de servicio propia puede resultar más barato a largo plazo que ahorrar 100€ o 200€ en una marca blanca sin fabricante identificable. Antes de comprar conviene preguntar directamente en la tienda. “Si la junta se estropea en tres años, ¿de dónde sacaré el repuesto?” y exigir una respuesta concreta, no vaga. En otras palabras, comprar un aire acondicionado barato puede resultar muy caro.

