De hecho, esto no ocurre sólo en los coches. Los portugueses también somos “secos” a la hora de elegir colores para portátiles, smartphones, tablets, relojes, etc… Somos muy “vainilla”. Queremos lo más normal, lo más desapercibido.
Pero es en los coches donde se nota más.
Coches: los portugueses son aburridos con los colores elegidos


A los fabricantes les gusta mostrar paletas llenas de colores vibrantes, ediciones especiales fluorescentes y opciones que parecen sacadas de un videojuego. También hay algunos modelos especiales, como el Renault 5, que obtuvo muy buenos resultados en Amarillo y Verde.
Pero… Salvo algunas excepciones, la realidad portuguesa es mucho menos glamurosa. A la hora de comprar un coche nuevo o usado, el país se mantiene fiel a los mismos tonos de siempre… gris, negro y blanco. En la locura, un azul oscuro o un verde.
De hecho, carVertical volvió a analizar el mercado nacional y confirma lo que cualquiera en la carretera ya sospecha. A los portugueses les gusta la previsibilidad. De hecho, cuando le añades dinero al ruido, te gusta aún más.
Gris: el color reina del mercado nacional
¡El gris lo domina todo! Ha sido así durante décadas.
En 2024, el 44,6% de los coches analizados por carVertical eran grises. Casi la mitad.
En el año 2000 ya era el color más popular, con un 40,9%. En 2020 se mantuvo firme en el 38,6%.
Es decir, el tiempo pasa, la moda cambia, pero el gris nunca falla.
Blanco y negro: siempre presentes, pero con historias diferentes
Las negras mantienen su estatus, pero no crecen. En 2000 representaba el 26,1% de los coches. En 2020 cayó al 25,3%. Un ligero descenso, pero se nota que ya no tiene el encanto de otras épocas.
Las blancas toman el camino opuesto. Creció del 6,2% en 2000 a un impresionante 23,4% en 2020.
Es el color que más ha subido en el mercado y ahora se percibe como moderno, práctico y fácil de vender.
El azul pierde. pero el rojo sigue siendo terco
El azul es el que más pierde. Cayó del 16,5% en 2000 a sólo el 6,8% en 2020. Una caída gigante que muestra cómo el gusto nacional realmente se ha vuelto hacia los neutrales. El rojo, curiosamente, se mantiene estable. Entre un 2 y un 3% a lo largo de los años. No crece, pero tampoco desaparece. Es para aquellos que quieren correr riesgos… sólo un poco.
¿Portugal sigue yendo a lo seguro?
La conclusión es sencilla. A pesar de la diversidad que ofrecen los fabricantes, el mercado portugués sigue apostando por colores discretos. Y esto tiene dos explicaciones claras:
- Quienes compran usados quieren algo fácil de revender
- Los colores neutros ocultan el desgaste y la suciedad mucho mejor que los colores brillantes.
Al fin y al cabo, el gusto personal cuenta… pero tu cartera siempre cuenta más.
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