En primer lugar, la entrada de DIGI en el mercado portugués prometía revolucionar los precios de las telecomunicaciones. Además, muchos usuarios aprovecharon ofertas agresivas para evitar los altos precios de los operadores tradicionales. Sin embargo, después de casi un año de uso, comenzaron a surgir los primeros informes detallados sobre la verdadera experiencia diaria con el servicio. Como consecuencia, un cliente compartió recientemente en las redes sociales su revisión de 11 meses con el operador, revela que no todo es perfecto.
DIGI en Portugal: notas máximas pero también notas mínimas
Por un lado, el aspecto financiero y la conexión a Internet fija reciben las mejores calificaciones. El paquete elegido, que incluía 1GB de internet, televisión y cuatro tarjetas móviles, supuso un notable ahorro mensual de unos 40 euros. Además, la conexión de fibra óptica demostró ser extremadamente fiable, garantizando velocidades reales muy cercanas al valor contratado. Entonces, si solo necesita Internet rápido en casa, esta parece una apuesta ganadora.

Sin embargo, los problemas comienzan cuando analizamos el resto de servicios del paquete. Para resumir la experiencia, aquí están los principales obstáculos reportados:
Televisión llena de defectos: La caja suministrada presenta constantes problemas, incluidas frecuentes paradas en la transmisión. Asimismo, funcionalidades básicas, como ver el inicio de un programa, fallan por completo. El sistema se confunde y salta a momentos aleatorios de otras transmisiones, haciendo que tu experiencia sea bastante frustrante.
Red móvil intermitente: Por otro lado, la red móvil resultó ser un verdadero dolor de cabeza, especialmente fuera de los grandes centros urbanos. En la región de Leiria, tras el paso de la tormenta Kristin a finales de enero, las fallas empeoraron drásticamente. Mientras que en el centro de la ciudad el servicio sigue siendo aceptable, en las zonas periféricas los datos móviles han desaparecido y las llamadas caen constantemente.


Sin roaming: Además, el servicio de itinerancia resultó ser un problema grave cuando se viajaba a Noruega. Los usuarios no podían contactar en el extranjero, no podían hacer ni recibir llamadas.
Atención al cliente ineficaz: Por otro lado, cuando surgen problemas, el servicio de atención al cliente no puede responder. Los contactos con la línea de soporte resultaron completamente infructuosos y no se resolvió ninguna de las anomalías técnicas reportadas.
En resumen, este cliente decidió dejar DIGI y pasarse a UZO. A pesar de agradecer al nuevo operador por revolucionar el mercado y obligar a la competencia a bajar los precios, la conclusión es perfectamente clara. Pagar menos por un servicio que falla constantemente acaba no dando sus frutos a largo plazo cuando necesitas fiabilidad en tu día a día.

