El alcohol es ampliamente reconocido como dañino para la salud, y una nueva investigación refuerza esta idea al asociar el consumo prolongado con un posible daño cerebral. Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de São Paulo, en Brasil, analizó datos de autopsias cerebrales de 1781 individuos y relacionó esta información con sus hábitos de consumo de alcohol.
El consumo de alcohol puede duplicar el riesgo de daño cerebral
Incluso después de los ajustes estadísticos para factores como la actividad física, el tabaquismo y las características sociodemográficas, los resultados mostraron una correlación clara. Por lo tanto, los grandes consumidores de alcohol tenían un riesgo 133% mayor de desarrollar lesiones cerebrales vasculares en comparación con la abstracción.


Lesiones asociadas con enfermedades neurológicas
Según los autores, los efectos del alcohol en el cerebro no solo se limitan al daño vascular. Por lo tanto, el estudio identificó que los individuos clasificados como grandes consumidores también tenían una probabilidad 41% mayor de presentar enredos de proteínas tau, un biomarcador asociado con la enfermedad de Alzheimer. Incluso entre los consumidores pesados, el riesgo se mantuvo alto, con un aumento del 31% en los ABSTH.
Otro hecho preocupante es toda la vida la expectativa de la vida: los principales consumidores de alcohol murieron en promedio 13 años antes que aquellos que nunca han bebido.
Cuatro grupos, un estándar común
Los participantes se dividieron en cuatro grupos en función de la cantidad de alcohol ingerido por semana. Un vaso correspondía a 14 gramos de alcohol puro. Por lo tanto, los investigadores clasificaron:
- 965 individuos como ABS;
- 319 como consumidores moderados (hasta 7 gafas/semana);
- 129 como grandes consumidores (8 o más gafas/semana);
- 368 como ex consumidores.
Los datos recopilados integraron el proyecto de envejecimiento de BioBanco, que analiza los tejidos cerebrales post mortem. Para determinar los hábitos de consumo de alcohol, se aplicaron cuestionarios detallados a los miembros de la familia más cercanos a los fallecidos.


Efectos cognitivos y masa cerebral
El estudio también señaló otros signos de impacto neurológico. Los ex consumidores a menudo presentaban una proporción más baja entre la masa cerebral y la altura del cuerpo, así como los signos de déficit cognitivo, reportados por sus familias. Curiosamente, estos cambios no se observaron claramente en los consumidores moderados o pesados actuales.
Asociación, no causalidad
A pesar de los resultados relevantes, los autores enfatizan que este es un estudio cruzado. Esto significa que no se puede establecer una relación de causa y efecto. Además, los investigadores no siguieron a los participantes a lo largo de sus vidas, lo que dificulta evaluar los cambios en los hábitos de consumo y otros factores de estilo de vida.
Aún así, los datos sugieren que el alcohol puede tener efectos neurológicos duraderos, incluso después del cese del consumo.
Este estudio se une a la ya larga lista de riesgos asociados con el consumo de alcohol, que incluye problemas cardíacos, varios tipos de cáncer y dificultades de curación. Aunque los efectos observados son más graves entre los grandes consumidores, los autores advierten que incluso el consumo moderado puede no estar libre de riesgos.

