El Papa Francisco falleció hoy, 21 de abril de 2025, a la edad de 88 años, en Casa Santa Marta, en el Vaticano. A lo largo de su pontificado, se destacó por su proximidad a la gente, la atención a los marginados y su postura progresiva frente a los desafíos del mundo moderno. Su desaparición marca el final de una era transformadora para la Iglesia Católica, que ahora entra en el período de sed vacante hasta la elección de un nuevo Papa en Cónclave.
¡El Papa Francisco se fue pero dejó una alerta sobre la tecnología!
Fue el primer papa jesuita, el primero de América Latina y el primer no europeo en más de 1.200 años. Dirigió la iglesia desde 2013, después de la renuncia de Benedicto XVI, y siempre buscó acercar la fe católica a las realidades sociales y culturales contemporáneas.
Un Papa atento al mundo y la tecnología
A lo largo de su papado, el Papa Francisco fue reconocido por ser profundamente consciente de lo que estaba sucediendo en el mundo. Nunca dudó en compartir opiniones sobre eventos políticos, emergencias sociales o avances en ciencia y tecnología.
En una intervención particularmente sorprendente en 2023, durante el taller «convergiendo en la persona: tecnologías emergentes para el bien común», organizado por el Vaticano, Pope advirtió sobre los riesgos del desarrollo tecnológico que se aleja de la esencia humana.


Francisco argumentó que la tecnología debería servir a la humanidad en su conjunto, y nunca lo contrario. Afirmó que los avances tecnológicos no pueden volverse dañinos en lugar de beneficiosos, ni excluir a los más vulnerables de la plena participación en la sociedad.
«En la red de relaciones, tanto personales como comunitarias, la tecnología no puede reemplazar el contacto humano; virtual no puede reemplazar lo real y las redes sociales no pueden reemplazar la esfera social», dijo en ese momento.
Sin embargo, el Papa demostró una preocupación especial por el impacto de las redes sociales e inteligencia artificialenfatizando que no deben eliminar la experiencia humana o deshumanizar las interacciones. Por lo tanto, para él, el progreso tecnológico tuvo que reflejar la cultura donde se creó, sin comprometer los valores fundamentales de la dignidad humana.
También enfatizó la importancia de que el crecimiento científico y tecnológico esté al lado del desarrollo humano. Esta advertencia del riesgo de un futuro donde la tecnología está tan avanzada que la presencia humana ya no es necesaria.


Un legado de compasión y conciencia social
Sin embargo, la visión de Francis de la tecnología estaba profundamente arraigada en la ética cristiana y el humanismo. Así vio la transformación digital como inevitable, pero no como una excusa para abandonar los principios de empatía, justicia social y responsabilidad moral.
Además de sus alertas sobre la tecnología, Francisco realizó un trabajo incansable para los pobres, los refugiados, el medio ambiente y una iglesia más abierta e inclusiva.
Se espera que el funeral tenga lugar en los próximos días, siguiendo los propios deseos del Papa, quien pidió una ceremonia simple. Será enterrado en la Basílica de Santa María Maior en Roma. Es una excepción a la tradición que una vez más demuestra su estilo pastoral humilde y disruptivo.

