Puede parecer sorprendente, pero un ingrediente común en el jarabe para la tos en Europa puede tener un nuevo uso muy prometedor: ayudar a las personas con demencia asociada con la enfermedad de Parkinson. Pero, ¿cómo puede ayudar este medicamento en Parkinson?
¡Este medicamento puede ayudar en Parkinson y nadie esperaba!
El ingrediente se llama ambroxol y se ha utilizado desde 1979 para aliviar la tos y las expectativas. Los investigadores ahora han descubierto que puede ayudar a controlar los síntomas como alucinaciones, ansiedad, apatía, delirios o movimientos involuntarios que afectan a muchas personas con Parkinson avanzado.
¿Qué muestra el nuevo estudio?
En un ensayo clínico considerado rigor alto (fase 2), 22 personas con Parkinson y demencia tomaron una dosis alta de Amberxol todos los días durante un año.
Otros 25 pacientes tomaron una tableta sin efecto (placebo).
¿Resultado?
Los que tomaron Amberxol no empeoraron en los síntomas psiquiátricos. Aquellos que tomaron placebo tenían peor visible. Además, los que tomaron Ambroxol tuvieron menos caídas y mostraron menos agitación, miedo o confusión.


Y la memoria ha mejorado?
No hubo cambios importantes en la memoria o el lenguaje, pero los síntomas que más molestan la vida diaria de los enfermos parecían estabilizarse, lo que ya es muy positivo.
¿Cómo funciona el ambroxol en el cerebro?
Algunas personas con Parkinson tienen cambios en un gen llamado GBA1, lo que reduce una enzima llamada GCase. Cuando falta esta enzima, las proteínas se acumulan en el cerebro, como los llamados cuerpos de Lewy, una de las causas de la demencia.
El ambroxol aumenta la actividad de esta enzima en el cerebro. En el estudio, los participantes que lo tomaron tenían hasta 1,5 veces más actividad enzimática que antes.
¿Es seguro?
Sí, la droga fue bien tolerada por la mayoría. Algunos participantes tenían problemas ligeros en el estómago, pero nada grave.
Entonces … ¿podemos usarlo ahora?
Se necesitan estudios más grandes para confirmar los resultados y comprender exactamente quién puede beneficiarse más con este tratamiento. Sin embargo, hay esperanza que comienza a usarse pronto. El neurólogo Stephen Pasternak, uno de los responsables del estudio, cree que nos enfrentamos a una nueva posibilidad muy prometedora: «Si una droga tan simple como Ambroxol puede ayudar, incluso puede cambiar la vida de muchas personas».

