La conducción autónoma ya no es ciencia ficción y Europa está en el centro de los nuevos grandes planes. EL Grupo Lúcido y el Tornillo unieron fuerzas para poner 25 mil taxis autónomos circulando por el continente europeo.
Pero los planes de Bolt van aún más allá. El objetivo de la empresa estonia es integrar 100.000 coches autónomos en su oferta global para 2035. Para lograr la visión, la asociación se basa en vehículos preparados para Autonomía nivel 4 apoyado por la tecnología Nvidia Hyperion.
Esta tecnología permite al coche realizar rutas completas sin ningún tipo de supervisión o intervención humana a bordo, operando en zonas urbanas debidamente cartografiadas y autorizadas.
En esta división de tareas:
- EL Soluciones de conducción autónoma de Bolt se hace cargo de la operación, ocupándose del desarrollo de productos, gestión de flotas, ecosistema de software, seguridad e integración con las autoridades locales.
- EL Lúcido llega con soporte tecnológico, aportando su inteligencia artificial y sistemas avanzados de ayuda a la conducción (ADAS).
El mapa de los robotaxis en Europa
La iniciativa de Bolt y Lucid se suma a un movimiento que está ganando fuerza en varias partes del continente:
- España: La alianza entre Uber, WeRide y Avomo ha conseguido la autorización oficial para colocar vehículos autónomos de nivel 4 en las carreteras españolas, preparando el inicio de operaciones comerciales en los próximos meses (ahora entra en fase de pruebas).
- Reino Unido: Uber y Wayve han comenzado a probar robotaxis en circulación por las calles de Londres, acompañados por un técnico de seguridad a bordo.
- Alemania: Waymo prepara la llegada de sus primeras pruebas a la ciudad de Munich.
¿Y en Portugal?
Aunque los anuncios relacionados con España a veces hablan de la «Península Ibérica», lo cierto es que Portugal todavía no tiene robotaxis en las carreteras ni operaciones comerciales anunciadas aún.
Aun así, el marco legal dio un salto importante en 2026 con la aprobación del marco que regula y autoriza la concesión de licencias de pruebas para vehículos autónomos en la vía pública.
La legislación, supervisada por el IMT, exige estrictas normas de seguridad: exige la presencia de un supervisor con licencia de varios años, impone límites de velocidad más bajos de lo normal y exige una cobertura de seguro más fuerte.
El camino regulatorio está marcado. Ahora está por ver cuál será el primer gigante tecnológico que solicitará una licencia al IMT para poner a prueba los primeros coches sin conductor en nuestras calles.
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