En las zonas fangosas de la costa de Oregón en los Estados Unidos, se descubrió una nueva bacteria con un potencial prometedor para el desarrollo de tecnologías bioelectrónicas. Se llama ca. Electrothrix Yaqonensis, en honor a los pueblos indígenas Yaqo’n, nativos de la región donde se encontró. Al igual que otros en su grupo, esta bacteria conduce la electricidad como un alambre, pero tiene características únicas que lo distinguen del resto.
¡Las nuevas bacterias conducen electricidad como un cable! Mirar
Estas bacterias pertenecen al grupo de las llamadas «bacterias-cabo». Por lo tanto, es un conjunto muy pequeño de microorganismos distribuidos entre dos genadores candidatos (CA. Electrothrix y ca. Electronema), aún no descrito completamente por la ciencia. Viven en ambientes sedimentarios, formando filamentos largos compuestos por varias células unidas, lo que permite el transporte de electrones a lo largo de varios centímetros.
Este mecanismo sirve para dividir las tareas metabólicas entre las células que viven en diferentes profundidades del sedimento. Algunos en áreas de oxígeno pobres, algunos en la superficie ricos en oxígeno. Las células más profundas metabolizan el sulfuro, generando electrones que luego se transportan a la superficie. Luego, otras células usan oxígeno o nitrato para terminar la reacción. Es un trabajo de equipo microscópico real.


Pero ca. Electrothrix yaqonensis se destaca de las otras especies ya observadas. Según el microbiólogo Cheng Li, de la Universidad Estatal de Oregon, esta nueva especie podría ser un «puente evolutivo», proporcionando pistas sobre el origen y la evolución de este tipo de bacterias. El equipo, dirigido por Anwar Hiralal de la Universidad de Amberes (Bélgica), identificó importantes diferencias morfológicas, como las crestas superficiales hasta tres veces más grandes que las vistas en otras especies y fibras conductoras con moléculas únicas basadas en níquel.
Estas estructuras permiten que las bacterias realicen electricidad con alta eficiencia, lo que puede inspirar nuevos dispositivos bioelectrónicos. Además, los investigadores creen que esta bacteria puede tener aplicaciones prácticas, como eliminar contaminantes en entornos contaminados, aprovechar su capacidad para transferir electrones.
Sin embargo, el descubrimiento subraya la diversidad funcional y ecológica aún para explorar dentro de este grupo de bacterias y, por lo tanto, abre puertas a nuevas tecnologías sostenibles basadas en procesos naturales.

