Hay quienes creen que pueden pasar la aspiradora a medianoche, escuchar música a todo volumen el sábado o ver una pelea de gritos sin ningún problema. Después de todo, es tu casa y puedes hacer lo que quieras, ¿verdad? Equivocado. Y hay quienes ya lo han pagado caro. Pero al fin y al cabo, ¿cuándo se pueden imponer multas por ruido dentro de casa?
Lo que realmente dice la ley sobre el ruido doméstico
En Portugal, el Reglamento General de Ruido (Decreto-Ley nº 9/2007) define horarios, niveles sonoros e incluso situaciones específicas en las que se permite el ruido. El llamado “período de descanso” se extiende, en la mayoría de municipios, de 23 a 7 horas. Durante este periodo, cualquier ruido “que cause molestias” podrá dar lugar a denuncias y multas. Pero aquí viene la parte que casi nadie sabe: no es necesario que un técnico mida los decibeles para que te multen. Basta con que un agente de la PSP o de la GNR certifique que el ruido es excesivo y persistente.


Qué se considera “ruido” (y qué no)
No todo sonido es ruido. Pero en la práctica el límite es mucho más subjetivo de lo que parece:
- ¿Música alta, incluso si está “dentro de tu casa”? Puedes recibir una multa.
- ¿Sillas arrastrando? Sí, ha habido casos.
- ¿Aspiradora, secadora o lavadora por la noche? También.
- ¿Perro ladrando constantemente? Bien para el dueño.
Y lo más curioso: hay zonas urbanas con sus propias regulaciones, e incluso condominios que aplican multas internas que pueden acumularse con las impuestas por las autoridades públicas.
En cambio, las fiestas esporádicas, obras urgentes o actividades culturales tienen excepciones, siempre que sean comunicadas previamente al ayuntamiento.
¿Cuánto pagas por el ruido?
Depende de la gravedad. Una infracción leve puede costar entre 200 y 2000 euros. Pero si el ruido se considera “intencionado” o “reiterado”, por ejemplo, si se ignora un aviso previo podría ascender hasta los 4.000 euros (o 20.000 euros si se trata de una empresa, como un bar).
Y sí, hay casos reales: en Lisboa, una pareja recibió una multa de 750 euros porque llamaron a la policía dos veces en la misma noche por “música audible en el pasillo”.


Cuando el vecino graba y denuncia
Hoy en día, todo lo que necesitas es un teléfono móvil para grabar ruido y enviarlo a la PSP. Algunos policías municipales ya aceptan vídeos como prueba, sobre todo cuando hay reincidencia.
Y hay quienes abusan de ello: los vecinos lo graban todo, incluso los ruidos normales. Pero cuidado, grabar dentro de la casa de alguien sin consentimiento es ilegal y puede revertir la multa.
Como defenderte
Si te multan, puedes presentar una defensa por escrito ante la autoridad que te impuso la multa (normalmente el ayuntamiento). Vale la pena explicar el contexto, una cena, un trabajo autorizado, una avería y recoger pruebas (comunicaciones, advertencias, etc.). En muchos casos, la primera infracción sólo resulta en una advertencia, no en una multa.
Tu casa es tu espacio, pero el silencio de los demás también es un derecho. Y a veces, basta con pasar la aspiradora en el momento equivocado para imponerte una de las multas más absurdas del país.

