Los investigadores han descubierto un conjunto de cinco proteínas en la sangre que pueden predecir con precisión el riesgo de que una persona que desarrolle la enfermedad hepática hasta 16 años antes de la aparición de cualquier síntoma. Este descubrimiento puede transformar la forma en que diagnosticamos y prevenimos la enfermedad hepática asociada con la disfunción metabólica, conocida como MASLD.
¡Será posible predecir enfermedades hepáticas hasta 16 años antes!
La investigación se presentará en la Semana de la Enfermedades Digestivas (DDW) 2025. Sin embargo, promete llevar nuevas estrategias a la detección temprana de Masld. Actualmente es la forma más común de enfermedad hepática en todo el mundo. Con el número de casos para aumentar preocupante, esta condición se asocia con una tasa de mortalidad hasta el doble que las personas sanas.
Proteínas como signo de alarma temprano
El estudio se centró en el análisis de muestras de sangre de más de 50,000 participantes en la base de datos de Biobank del Reino Unido. Fueron acompañados por más de 16 años. Los investigadores identificaron cinco proteínas: CDHR2, FUOM, KRT18, ACY1 y GGT1, cuyos niveles de sangre parecen actuar como signos de alerta tempranos para Masld.


Según los resultados, la combinación de estas cinco proteínas pudo predecir la enfermedad con una precisión del 83.8% cinco años antes del diagnóstico. También de 75.6% a 16 años antes. Cuando se unieron otros indicadores clínicos, como el índice de masa corporal y el nivel de actividad física, la precisión aumentó a 90.4% a cinco años y 82.2% a 16 años.
Un paso importante hacia la prevención
El equipo también probó el modelo en una población en China, obteniendo resultados similares. Esto demuestra que este enfoque puede funcionar en diferentes grupos de población. Aunque el estudio es observacional y no prueba una relación causal entre las proteínas y la enfermedad, allana el camino para futuras investigaciones sobre los mecanismos biológicos involucrados.
Si se valida en estudios posteriores, este modelo puede permitir a los profesionales de la salud identificar a los primeros en riesgo. También intervienen con medidas de prevención, evitando que la enfermedad se desarrolle en silencio durante años.

