Si está leyendo esto acostado en la cama con su teléfono en la mano, es parte de un grupo grande. Muchos adultos y adolescentes jóvenes usan dispositivos electrónicos antes de acostarse, y a menudo después de la hora de acostarse. A pesar de ser un hábito común, es cada vez más evidente que el uso prolongado de la pantalla antes de caer puede afectar negativamente el sueño. Aunque la conexión entre la tecnología y los trastornos del sueño no se aclara por completo, se acumulan señales de advertencia.
¿Teléfono móvil en la cama? ¡Mira el tiempo de sueño que te llevas una noche!
Un estudio reciente analizó datos de más de 45,000 estudiantes universitarios en Noruega para comprender mejor cómo el tiempo de pantalla influye en el descanso.
El tiempo de pantalla de la pantalla está asociado con el mayor riesgo de insomnio
Los resultados mostraron que el uso de dispositivos electrónicos después de la hora de acostarse está relacionado con una probabilidad de insomnio 59% mayor y con un Promedio de reducción de 24 minutos en el sueño total por noche.
La investigación buscó darse cuenta de que ciertas actividades, como mirar televisión, usar redes sociales o estudiar, tendría un impacto más pronunciado. Sin embargo, los datos indicaron que el tipo de contenido consumido es importante que el tiempo total que pasó a la pantalla.
En lugar de aumentar directamente la emoción o prevenir la relajación, el uso de dispositivos simplemente parece posponer la hora de acostarse, ocupando el tiempo que estaría destinado a descansar.


Se consideraron varias actividades
Los participantes indicaron si usaban dispositivos electrónicos en la cama, cuánto tiempo los pasaron y qué tipo de contenido consumieron, desde películas y redes sociales hasta música, juegos o contenido de estudio.
Las respuestas también incluyeron los horarios para mentir y despertarse, el tiempo necesario para conciliar el sueño, la frecuencia del despertar, la somnolencia diurna y la duración de los problemas de sueño.
Independientemente de la actividad, cuanto más tiempo sea el tiempo de pantalla después de acostarse, mayores serán los signos de perturbación del sueño.
Limitaciones de estudio
A pesar del tamaño de la muestra, los resultados se refieren a un grupo culturalmente similar, que puede limitar la aplicabilidad en otras poblaciones. Además, al agrupar diferentes tipos de actividades en grandes categorías, el estudio puede tener efectos ocultos.


También es importante recordar que este estudio muestra una asociación, pero no prueba que el uso de pantallas cause directamente problemas de sueño. En algunos casos, por ejemplo, aquellos que tienen más dificultades para dormir pueden optar por actividades más relajantes. Por ejemplo, escuchar música o ver una película en lugar de navegar en las redes sociales.
Mejores consejos para dormir
Aquellos que tienen dificultades para dormir y sospechar que las pantallas pueden estar contribuyendo a esto deberían tratar de reducir el uso de la tecnología en la cama. Idealmente, es mejor dejar de usar dispositivos al menos 30 a 60 minutos antes de conciliar el sueño.
Deshabilitar las notificaciones o usar modos nocturnos también puede ayudar a minimizar las interrupciones y facilitar un descanso más profundo.

