¿Todavía recuerdas la “vieja” película de Hugh Jackman, Real Steel? Bueno, olvídate de la película. ¡China ya tiene una verdadera liga de combate entre robots humanoides!
Pues bien, mientras la mayoría de marcas se limitan a mostrar a sus robots doblando suéteres o cargando cajas en un almacén, en China decidieron que la mejor manera de probar el hardware es… en explotar.
Sí, has leído bien. Una empresa china ya ha lanzado la primera liga comercial de lucha libre exclusivamente para robots humanoides. Y no hay que pensar que se trata de un pequeño proyecto de garaje, porque hay mucho dinero en juego. E incluso hay estadios con entradas agotadas.
Robots de 75 kg sueltos en la arena y 1 millón de euros sobre la mesa

Por tanto, el cerebro detrás de esta locura es EngineAI Robotics, una empresa tecnológica con sede en Shenzhen. La empresa creó la convocatoria. Liga URKL (Liga de combate de robots humanoides)una competición oficial que se extenderá hasta finales de 2026.
De hecho, para atraer a los mejores programadores e ingenieros del mundo, los chinos abrieron solicitudes en universidades y centros de investigación internacionales, prometiendo un premio máximo de 10 millones de yuanes (lo que equivale a algo así como 1,3 millones de euros).
El “caza” estándar elegido para la arena es el modelo T800, una máquina que mide 1,73 metros de altura y pesa unos respetables 75 kilos. Sin embargo, olvídate de la idea de ver humanos con mandos en la mano controlando robots a distancia como si de un videojuego se tratara. El principal objetivo de la liga es hacer que los robots luchen de forma 100% autónoma.
De hecho, según el director general de la empresa, el control remoto crea demasiada latencia (retraso en la respuesta) y, en una pelea de alta intensidad, un milisegundo de retraso significa ir directo al suelo.
El laboratorio más violento del mundo (y del que se hará un programa de televisión)
Quizás pienses que esto es puro entretenimiento ocioso, pero lo cierto es que el combate físico es la prueba de estrés más brutal que existe para el software y hardware de estas máquinas. Para lanzar un puñetazo o esquivar, el robot necesita motores de alto par con respuesta inmediata. Y cuando uno de ellos golpea la alfombra, los algoritmos de control de movimiento se llevan al límite para que la máquina vuelva a ponerse en pie. Básicamente, la pelea genera datos extremadamente valiosos para entrenar la inteligencia artificial de los robots.
El plan de los organizadores es transformar esto en un fenómeno global, incluyendo un programa de entretenimiento televisivo con análisis técnico e incluso la creación de una marca en torno al “Rey del Boxeo Robótico”. El propio fundador de la marca admite que pasarán muchos años hasta que los robots humanoides entren en nuestros hogares para prestar asistencia doméstica, por lo que el foco actual está en limpiarlos de averías en entornos industriales, peligrosos o… en medio de un ring.

