No hay verano portugués sin barbacoa. Pero detrás de la reunión alrededor de la parrilla hay una serie de descuidos que, cada año, terminan en quemaduras, incendios y visitas a urgencias. Tener una barbacoa segura no le quita diversión a la fiesta. Simplemente evita que termine mal.
Barbacoa segura: errores al asar que provocan accidentes
El error más peligroso de todos es el uso de líquidos inflamables para encender o avivar el fuego. Verter alcohol, gasolina o encendedores líquidos sobre brasas ya encendidas es una de las principales causas de quemaduras graves: el fuego asciende a través del chorro de líquido hasta el recipiente y la mano de quien lo sostiene, en un instante. Para encender el carbón, utilice sus propios encendedores sólidos o un encendedor de chimenea, tenga paciencia y nunca agregue líquido a las brasas que ya están ardiendo.
La ubicación de la parrilla es muy importante. Debe estar sobre una superficie estable y nivelada, lejos de cualquier cosa que queme, toldos, ramas secas, vegetación, muebles de jardín, paredes de madera. En verano, cuando todo está seco, una simple chispa puede provocar un incendio. Y está la cuestión jurídica y cívica que gana peso en estos momentos: en periodos de alto riesgo de incendio, encender fogatas al aire libre fuera de los lugares autorizados está prohibido y es sumamente peligroso. Infórmate del nivel de riesgo que existe en tu municipio antes de encender cualquier objeto en o cerca de zonas arbustivas.
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Durante la barbacoa, mantenga a los niños y animales a una distancia segura de la parrilla, una zona caliente llena de gente distraída es un escenario fácil para un accidente. Siempre hay una manera de apagar un incendio cercano: un balde de arena, agua o un extintor. Utilice guantes y utensilios de mango largo para manipular las brasas y los alimentos, y nunca deje el fuego desatendido.
Y está la seguridad que no se ve, alimentando
No utilice el mismo plato y utensilios para carne cruda y carne a la parrilla sin lavarlos: la contaminación cruzada es una de las causas más comunes de intoxicación durante las barbacoas. Mantiene fría la carne cruda hasta el momento de asarla y asegura que esté bien cocida, especialmente las aves y la carne picada.
Al final, no te olvides de las brasas. Mucha gente deja que la parrilla se enfríe sola, con las brasas aún vivas, y basta una ráfaga de viento para que salten las chispas. Bórralos bien, con agua o arena, y asegúrate de que todo esté muerto antes de salir. Las brasas mantienen el calor durante horas y siguen siendo un peligro de quemaduras e incendio mucho después de que termina la fiesta.
Una barbacoa segura es sólo una cuestión de sentido común y cuidados básicos. Merece la pena tenerlos, para que lo único que quede del día sea el olor a parrillada y buena compañía.

