
PARA ENTRAR
De esto domingo 6 de septiembreLos aeropuertos portugueses comienzan a aplicar plenamente las nuevas normas de control fronterizo para ciudadanos de países fuera de la UE unión Europea.
¡Esto ya no es un proyecto piloto ni una aplicación parcial! Como explica Euronews, los datos biométricos ahora serán obligatorios para todos los pasajeros afectados, lo que naturalmente aumentará la presión sobre los aeropuertos nacionales.
Para aquellos que están escuchando sobre el Sistema Europeo de Entrada/Salida (EES), es algo que entró en vigor en octubre 2025aunque de forma gradual.
Este sistema reemplaza el sello tradicional colocado en el pasaporte por un registro digital que incluye datos del documento de viaje e información biométrica, como fotografía y huellas dactilares.
Los países del espacio Schengen han mantenido hasta ahora una salvaguardia temporal lo que les permitió suspender parcialmente la recogida biométrica, por períodos máximos de seis horas, cuando el movimiento en los aeropuertos provocara tiempos de espera excesivos.
Este margen de maniobra, previsto en el reglamento europeo sobre la puesta en marcha progresiva del sistema, finaliza precisamente este domingo 6 de septiembre.
Por ello, es a partir de este lunes que la recogida será obligatoria sin excepciones ni pausas temporales, independientemente del volumen de pasajeros en la cola.
¿Quién está cubierto?
La EEE se aplica a los ciudadanos de países que no pertenecen a la unión europea ni a espacio Schengencuando realicen estancias cortas, de hasta 90 días en un período de 180 días, independientemente de que necesiten o no visa para ingresar.
Quedan excluidos de esta obligación los ciudadanos de Andorra, Mónaco y San Marino, así como los familiares de ciudadanos de la Unión Europea, Islandia, Liechtenstein, Noruega o Suiza, siempre que presenten su respectiva tarjeta o permiso de residencia.
Un ciudadano portugués que viaje dentro de Europa no se verá afectado por este cambio.
¿Cómo funciona?
En el primer cruce de una frontera exterior desde que el sistema entró en funcionamiento, se registran los datos del pasaporte, la imagen facial y las huellas dactilares del viajero, así como la fecha y el lugar exactos de entrada o salida, y cualquier denegación de entrada anterior.
En viajes posteriores, los datos biométricos ya almacenados se utilizan para confirmar la identidad, lo que debería hacer que el proceso sea más rápido que en el primer uso.
Aun así, en situaciones específicas, las autoridades pueden volver a tomar fotografías o huellas dactilares, especialmente cuando no es posible confirmar la identidad únicamente con la información ya guardada en el sistema.
La plena implantación de este sistema podría dar lugar a tiempos de espera más prolongados en los aeropuertos, especialmente en las conexiones con destinos fuera del espacio Schengen, donde los pasajeros están sujetos a este control fronterizo más detallado.
Portugal incluso pidió, junto a otros siete países europeos, que la Comisión Europea extendiera la suspensión temporal más allá de septiembre, petición que acabó siendo rechazada.
En los últimos meses, algunos aeropuertos portugueses ya han experimentado colas de hasta cuatro horas en determinados horarios, lo que llevó al país a recurrir a interrupciones puntuales del sistema cada vez que la presión se hacía insostenible, opción que ahora ya no está disponible.
Las mejores ofertas de las últimas 24 horas

