Si sufre de dolor de espalda baja frecuente o simplemente los evita, hay una solución simple y gratuita y disponible para todos: caminar. Sí, algo tan básico como una buena caminata puede ser la clave para tratar y prevenir el dolor de espalda. Este es incluso un ritmo tranquilo.
¿Sabes cuánto tienes que caminar para no tener dolor de espalda?
Una investigación reciente realizada en Noruega ha concluido que las personas que caminan más de 78 minutos al día tienen un riesgo significativamente menor de desarrollar dolor de espalda baja crónica. Y cuanto más tiempo caminan, mayor será la protección.
Movimiento antes de las sillas ergonómicas
Los dolores lumbares son una causa importante de discapacidad en todo el mundo. Y al contrario de lo que muchos anuncios quieren hacernos creer, no es una nueva silla ergonómica lo que resolverá el problema. La ciencia muestra que el movimiento regular es la mejor medicina.
Las recomendaciones médicas ya apuntaban a la práctica de la actividad física como una forma de lidiar con el dolor de espalda. Sin embargo, solo ahora ahora la idea de que caminar en particular puede ser la clave para la prevención.


78 minutos al día marcar la diferencia
En un ensayo clínico anterior, se ha demostrado que camina 30 minutos al día, cinco veces por semana, ayuda a controlar el dolor lumbar existente. Pero el nuevo estudio noruego va más allá: muestra que caminar entre 78 y 100 minutos al día puede reducir el riesgo de desarrollar dolor de espalda baja crónica en un 13%.
¿Qué pasa si caminas más de 100 minutos al día? El riesgo desciende aún más, hasta el 23%.
La intensidad también cuenta, pero en menor medida. Lo más importante, parece ser la duración del tiempo para caminar, independientemente de la velocidad.
Una medicina olvidada
Los investigadores, dirigidos por Rayane Haddadj en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Noruega, creen que estos hallazgos deben integrarse en las políticas de salud pública: la promoción de caminatas diarias puede reducir efectivamente la incidencia de dolor de espalda.


Vivimos en un mundo cada vez más sedentario, y esto tiene consecuencias. Quedarse todo el día sentado, ya sea en el trabajo o en casa, está dañando seriamente nuestra salud. Y la ciencia es clara: necesitamos movernos más.
Además de ayudar en el dolor lumbar, caminar regularmente mejora el estado de ánimo, protege el cerebro, fortalece el corazón, ayuda a mantener el peso bajo control e incluso agrega años de vida.

