Comprar un coche eléctrico sin un espacio equivalente a un garaje para recargar en casa es posible. ¡La pregunta es si tiene sentido para tu vida! ¿De verdad quieres ser de esas personas que tienen que colgar el cargador en el segundo piso, o tienen que aparcar el coche en la acera?
¡La primera regla no escrita!
Por tanto, quien tiene espacio y cargador en casa vive en modo fácil. Carga por la noche, paga menos y ni te lo pienses. Si tiene paneles y batería mejor aún. Lo mismo podemos decir de aquellos que logran continuar con su trabajo. Esto es mejor, ya que suele suponer una carga para la empresa.
Pero sin un garaje o una plaza de aparcamiento propia, entras en modo de planificación. Aquí es donde empiezan las variables que pueden convertir la compra de un coche eléctrico en una pesadilla.


¿Portugal tiene una red pública? Sí, pero no cuentes con ello.
Cargar fuera de casa es caro, poco práctico y, como tal, no es la mejor solución para quienes tienen que conducir todos los días.
Sí, en las zonas urbanas ya hay suficiente oferta como para que mucha gente viva sin recarga en casa. Pero, en las zonas más periféricas, los puestos son pocos y a menudo ocupados por TVDE.
Luego todavía nos queda mantenimiento (o falta de él), como es el caso de mi zona donde hace un mes nos robaron los cables y las estaciones siguen fuera de línea.
Desafortunadamente, quienes dependen de la calle tienen que planificar.
¿Precio por kilómetro? No siempre más barato
Es posible cargar fuera de casa y ahorrar dinero. Sobre todo si eres capaz de aprovechar campañas de supermercado con minutos gratis, o precios más ventajosos dentro de las apps.
Pero, para contrarrestar todo esto, también hay estaciones públicas que, con tarifas, elevan el coste por encima del diésel. El secreto sigue siendo elegir bien dónde cargar y a qué hora.
Pero, una vez más, esto requiere una cuidadosa atención para ahorrar dinero.
¿Qué es inaceptable?
Tirar cables por la ventana, ocupar aceras o “reservar” espacio en la vía pública no es una solución. Es peligroso, puede
El aire multa y quema la imagen de los tranvías. También puede causar problemas con el vecindario. ¡No lo inventes! Si tu estrategia depende de esto, el tranvía no es para ti.
¿Dónde vale la pena cobrar hoy?
- Supermercados con estaciones de servicio rápido mientras compras.
- Centros rápidos en viajes planificados.
- Parque de trabajo, si existe.
- Retenciones en las calles por tareas rutinarias en el entorno.
¿Cuándo vale la pena lo eléctrico sin garaje?
- Tienes publicaciones frecuentes en tus rutinas semanales y aceptas la planificación.
- No haces muchos kilómetros al día y puedes “triturar” la carga en media hora.
- Puede obtener precios decentes en los lugares que frecuenta.
Conclusión
Comprar un coche eléctrico sin garaje no es absurdo; pero no está lejos de eso. A mucha gente buena le funciona, a otra no tanto.
Si tu mapa de vida se ajusta a la rutina de carga sin dramatismo, continúa. Si cada parada le quita años de vida, siga con combustible hasta que la red mejore. El país quiere electrificarse, pero todavía no es para todos. Y está bien.
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