
Firmar o renegociar un contrato de televisión, internet y telefonía móvil en Portugal parece, a primera vista, un sencillo proceso de elección de tarifa. Sin embargo, entre ofertas promocionales, refinanciación de equipos y plazos de fidelización ocultos, miles de consumidores acaban atrapados en una fidelidad no deseada o pagando facturas considerablemente más altas de lo que esperaban.
A la luz de la Ley de Comunicaciones Electrónicas, estos son los errores más frecuentes que se cometen al momento de firmar contratos con operadores.
1. Aceptar la fidelidad “invisible” al cambiar de servicio
Uno de los mayores peligros ocurre a mitad de la vigencia de un contrato existente. Al aceptar una pequeña mejora –como un aumento de la velocidad de Internet, más gigabytes en el móvil o cambiar el decodificador de televisión–, el operador a veces aplica un nuevo período de fidelidad de 24 meses.
- El error: Aceptar el cambio por teléfono sin confirmar si se reiniciará el periodo de fidelización;
- El estado de derecho: El operador sólo podrá aplicar una nueva fidelidad si el cambio supone ventajas sustanciales (como instalación de nuevos equipos o subvención) y éstas están debidamente detalladas en el contrato.
2. Ignorar el “resumen del contrato” y las velocidades mínimas garantizadas
Desde la revisión de la legislación, los operadores deben proporcionar un documento estándar llamado resumen del contrato antes de concluir el servicio:
- El error: Darse de alta sin comprobar la velocidad mínima garantizada de Internet fijo y móvil;
- El riesgo: los operadores anuncian «hasta 1 Gbps», pero el contrato puede establecer una velocidad mínima sustancialmente menor. Si la velocidad real está continuamente por debajo del valor mínimo contratado, el consumidor tiene base legal para exigir medidas correctoras o rescindir el servicio por incumplimiento.
3. No exigir que el contrato conste por escrito
La contratación remota (por llamada telefónica o en puerta) es uno de los principales focos de quejas en ANACOM:
- El error: Creer que la llamada telefónica cierra el contrato sin necesidad de validación posterior;
- Por ley: En las llamadas iniciadas por el operador, el consumidor sólo está obligado después de firmar la propuesta escrita o enviar su consentimiento por medio duradero (correo electrónico o SMS). Además, tienes derecho de resolución gratuita (14 días) para cancelar el servicio sin penalización ni justificación alguna.
4. Desconocer el valor real de la sanción por rescisión anticipada
Muchos consumidores suponen que cancelar el contrato a mitad de camino significa pagar la totalidad de las cuotas mensuales pendientes, pero las reglas han cambiado en la legislación:
- El error: No confirmar en el contrato el valor atribuido a los descuentos y equipos proporcionados;
- Cómo funciona la sanción: Los cargos por terminación anticipada están limitados por ley y no pueden exceder el porcentaje de los pagos mensuales adeudados (50% en el 1er año y 30% en el 2do año) o el valor de los beneficios identificados y prorrateados por el tiempo faltante. Se aplica el valor que sea menor para el consumidor.
5. Cláusulas de actualización anual de precios
En los últimos años, se ha vuelto estándar ver que las tarifas aumentan a principios de cada año, debido a la inflación:
- El error: no comprobar si el contrato prevé aumentos indexados a la inflación o a un valor porcentual fijo;
- Atención: Si en el contrato inicial se prevé una actualización de precios en función de un índice oficial, el operador podrá aplicar el incremento sin dar derecho a rescisión gratuita. Si el cambio es unilateral y fuera de lo estipulado contractualmente, el operador está obligado a avisarte con 30 días de antelación, permitiendo la cancelación sin coste alguno.

